jueves, 18 de febrero de 2010

Maria José Hernández Hernández Nu. 21

Cuetlaxcoapan, la ciudad que dio la traza

El lugar que hoy ocupa la ciudad se conocía como Cuetlaxcoapan, que significa en náhuatl “Lugar donde cambian de piel las víboras”; Cuetlax se interpreta como despellejarse, cambiar de piel; coa, serpiente o multitud, diversidad cuando se junta, como elemento específico a otros vocablos que tienen funciones genéricas, y pan, locativo.

Cuetlaxcoapan fue el asentamiento de comunidades aldeanas; en el siglo XV el valle era de “Yaotlalli”, campo neutral de batalla, en las terribles “Xochiyaóyotl”, guerras floridas, que sostenían las poblaciones de Itzocan, Tepeaca, Huejotzingo, Texmelucan y Tlaxcala.

La cultura poblana tiene muchas historias que contar, y tenemos que tener en cuenta el pasado, y saber como estaba organizada nuestra cuidad, y esos pequeños detalles.

Maria José Hernández Hernández

LAS LEYENDAS DEL ESTADO DE PUEBLA


Fundación de Puebla, Ciudad de Ángeles. Cuenta la leyenda que Fray Julián Garcés, Arzobispo de la diócesis de Tlaxcala, soñó en vísperas del día de San Miguel, el 28 de Septiembre de 1530, con un campo lleno de flores y manantiales, hermoso lugar donde podrían habitar los mismos ángeles, quienes en su sueño, le mostraron la ubicación. Comentó en varias ocasiones con sus compañeros franciscanos el sueño y surge entre ellos la idea de localizarlo. Uno de los principales promotores es Fray Toribio de Benavente, originario de San Miguel Extremadura, España, quien creía que era una señal del cielo para fundar una ciudad para españoles trabajadores. El padre general de la orden Fray Francisco de los Ángeles Quiñones y el fundador de la orden, Fray Francisco de Asís, establecieron en el siglo XIII que en la orden franciscana eran devotos de San Miguel y de los Ángeles, Esto se refiere en aquella solemne misa de la fundación de la ciudad, el 16 de abril de 1531. Incluso cuando se decide cambiar a la ciudad al otro lado del río, se escoge para la segunda fundación el día 29 de septiembre, día de San Miguel Arcángel, con el fin de que esté presente. A partir de entonces, se crean una serie de leyendas donde los ángeles están presentes.El escudo de armas de la ciudad es otorgado por el Rey de España Carlos V, en 1538, y quiso que estuvieran presentes sus letras iníciales, “K, V”, ya que por el origen austriaco del Rey inicia su nombre "Karolus V" con esta letra. Además pide que se ponga una cartela con fondo rojo y letras doradas con el salmo 91 versículo 11, que dice: “Dios mandó a sus Ángeles que te custodien en todos tus caminos”

La Campana Santa María. Se sabe que la Catedral de Puebla fue consagrada el 18 de Abril de 1649, por Juan de Palafox y Mendoza, pero sus torres fueron hechas mucho tiempo después. En 1678 comienza a construirse la torre norte, y cuando está terminada, se dispone a ponerle campanas. Una es de la vieja catedral, otras nuevas que se hicieron para tal ocasión, también se decide fabricar una campana mayor, que no funciona para los fines propuestos y por tal se tiene que destruir, y al volverla a hacer, se obtiene una pieza de casi nueve toneladas. Es en extremo pesada para los recursos con los que se contaba entonces, por lo que se dificulta su colocación en el campanario, ubicado en la torre de 73 metros de altura. En varios días no pudieron siquiera subirla. Cuenta la leyenda que una de esas noches, estando la ciudad dormida, los Ángeles bajaron del cielo, levantaron la campana y la colocaron en el lugar que le correspondía. El guardia nocturno de la construcción se quedó dormido hasta la mañana siguiente, y cuando despertó escuchó que los trabajadores al llegar por la mañana comentaban que no podían encontrar la campana. Para su sorpresa, durante la búsqueda, lograron verla ya colocada en la torre. Entonces, el guardia al recordar, les contó que en sus sueños vio como dos ángeles descendían del cielo, tomaban la campana y la elevaban hasta colocarla en su lugar en la torre. A esta Campana se le dio el nombre de María, porque con ella se Saluda a la Virgen María tocando el “Angelus” a las 12 del día y a las 6 de la tarde.

La China Poblana. Cuenta la leyenda, que durante la colonia en México, el virrey de la Nueva España, Marques de Gálvez, hizo traer desde Filipinas a una esclava para su servicio personal. El nombre de esta niña era Mirra, hija de un rey mogol, que había tenido que dejar su ciudad y buscar refugio, pero poco después fue raptada en la India por unos piratas portugueses traficantes de esclavos y llevada a Cochin, al sur de este país. Aquí pudo escapar de sus raptores y se refugió en una Misión Jesuita, donde fue acogida y bautizada con el nombre de Catarina de San Juan. Desafortunadamente para Mirra, años más tarde los piratas la encontraron y la raptaron nuevamente, llevándola con ellos a Manila, donde la vendieron al mercader quien la llevó a la Nueva España. Sin embargo, al desembarcar en el puerto de Acapulco, se duce que el mercader encontró un mejor postor, quien le ofreció diez veces el precio ofrecido por el Virrey. Otros dicen que cumplió un pedido anterior. Se trataba del poblano Miguel de Sosa, quien la llevó a Puebla para su servicio. El matrimonio de Miguel de Sosa no tenía hijos y adoptaron a Catarina como hija, pero no perdió su condición de esclava. En ese entonces se usaba decirle a la servidumbre femenina “china” por lo que así es como la gente le llamaba. Sin embargo, aprendió a hablar el idioma español, aprendió a confeccionar, a cocinar, pero nunca aprendió a leer ni a escribir. Vestía al estilo que utilizaba en su tierra natal y fue esto parte del origen de la leyenda, el vestido de “La China Poblana”. A pocos años de su llegada, Miguel de Sosa murió y dejó indicaciones en su testamento de dejar en libertad a Catarina, pero no heredó, por lo que se fue acogida por el clérigo Pedro Suárez. Se dice que poco después comenzó a tener visiones de la Virgen María y el Niño Jesús. Decía que jugaba al escondite con el niño Jesús y que podía ver a los ángeles. En un principio se consideró que estaba perdiendo la cordura, pero con el paso del tiempo, la gente comenzó a respetarla y hasta a ser venerada. Comenzó a ser vista como una profetisa por mucha gente, incluyendo al obispo y a los sacristanes de la Compañía de Jesús. El 5 de Enero de 1688 fallece, a la edad de 82 años. Mucha gente acudió a su velorio. Fue sepultada en la sacristía de la Compañía de Jesús donde aún se conservan sus restos.

El Callejón del Muerto. Corría el año 1785, en la colonial Ciudad de Puebla de los Ángeles. Doña Juliana Domínguez, esposa de Don Anastasio Priego, propietarios del “Mesón del Priego”, comenzó con el trabajo de parto y era necesario ir por Doña Simonita, la partera que ayudaría a la llegada del nuevo miembro de la familia. Era una noche lluviosa, pero Don Anastasio sin pensarlo, recogió su capa y su sombrero, dando órdenes a la servidumbre de preparar lo necesario para el alumbramiento, salió solo, a pesar del ofrecimiento de sus ayudantes de acompañarlo, a sabiendas de que la madrugada era propicia para asaltos, y así, se dirigió hacia el barrio de Analco. Caminaba por lo obscuro de las calles alumbrándose con una lámpara de aceite, cuando de repente, en un callejón, frente a él apareció un hombre que de inmediato desenvainó y apoyó su espada en su abdomen y, amenazándolo le exigió el oro, o a cambio tomaría su vida. Don Anastasio, hábil espadachín reaccionó de inmediato, dando un salto y desenvainando al mismo tiempo, por lo que cuando el asaltante se dio cuenta, ya le había hundido su espada en el pecho, cayendo muerto de inmediato. Por la prisa, Don Anastasio corrió hasta donde vivía Doña Simonita y en pocos minutos salieron hacia la casona para atender a Doña Juliana, tomando otro camino para evitar pasar por donde había tenido el altercado.
Poco después, recibieron a dos hermosos gemelos. Al término del trabajo, Don Anastasio llevó de regreso a su casa a la partera y, al pasar por el lugar donde intentaron asaltarlo, vieron a un grupo de curiosos que rodeaba el cuerpo y oraba por el alma de aquel desgraciado. A partir de ese día, la gente comenzó a llamar al antiguo Callejón de Yllescas ubicado en la calle 12 Sur, entre las calles de la 3 y la 5 Oriente “El Callejón del Muerto” por el evento ahí suscitado, además de que todo aquel que pasaba de noche por ahí, veía al difunto asaltante penando, motivo por el cual, un vecino del lugar mandó a hacer misas para el descanso de aquella alma. Tiempo después, en la Parroquia de Analco, el padre Panchito, llamado así cariñosamente por la comunidad, se retiraba junto con el sacristán, que estaba por cerrar, cuando se le acercó un hombre que le pidió lo confesara, ya que tenía una pena muy grande que no lo dejaba; por tal motivo el padre pidió al sacristán no cerrar aún, porque iría con este hombre al confesionario. Sin embargo, pasó el tiempo y el padre y aquel hombre no salían, el sacristán preocupado entró a buscarlos pero no pudo encontrarlos. Cerró y al día siguiente a las 7 de la mañana, hora de la primera misa el padre no acudió como acostumbraba. Preocupado, el sacristán acudió a la casa del padre encontrándolo muy enfermo, estaba confuso y muy alterado porque “había confesado a un hombre muerto”, y al darle la absolución, lo vio desaparecer. Al día siguiente, el padre Panchito dejó de existir debido al impacto de haber hablado con alguien que no era de este mundo. Se dice que el alma de ese hombre dejó de penar debido a la absolución y desde entonces, ya no se volvió a ver a aquella silueta en aquel callejón, que a pesar del tiempo se le siguió llamando “El Callejón del Muerto”.

La Leyenda de los Túneles de Puebla. Se dice mucho acerca de ellos, pero no se sabe con certeza si existieron alguna vez. Hay quien asegura que fueron construidos por los franceses durante la invasión a México, entre 1862 y 1867, pero otros afirman que ya existían antes de su llegada. Según los relatos, los túneles se conectan entre si desde la Catedral hacia varios puntos estratégicos, como el Convento del Carmen, y un segundo túnel hacia El Cerro de San Juan, pasando por el convento de San Agustín, llegando a la Iglesia del Cielo, hoy Cerro de La Paz; un tercero hacia el convento de San Antonio y el convento de Nuestra Señora de la Merced, hasta llegar al Cerro de Loreto. Otro más que salía del antiguo convento de San Francisco, pasando por la Casa de los Muñecos y llegando al Colegio del Espíritu Santo y a la casona que perteneció a quien Mató al Animal. Lo cierto es que actualmente no hay salida hacia ellos, están identificados pero no hay acceso. Fueron tapados debido a la generación de plagas como ratas y a los malos olores que provenían de su interior, y que al final se percibían en los edificios y en las calles. Sería muy interesante que si realmente existen, se pudiera tener acceso a ellos como en algunas ciudades europeas, convirtiendo esa parte no bien conocida, de la historia de esta ciudad, en un atractivo turístico que conlleva al misterio de lo que no está registrado en los libros, y que ha pasado como historia contada de generación en generación.

La leyenda de Popocatépetl e Iztaccíhuatl. Esta leyenda nos narra un hecho ocurrido en el tiempo en que los aztecas poblaban el valle de México, dominaban y subyugaban a los pueblos vecinos, a los cuales mantenían oprimidos y con pago de fuertes tributos. Esta es la razón por la cual se inició la guerra entre los aztecas y los tlaxcaltecas, ya que estos últimos, cansados decidieron liberarse de tal opresión. No es una leyenda colonial, ni tampoco de la ciudad de Puebla, en realidad se cuenta que sucedió en la mucho antes de la llegada de los conquistadores españoles, pero se ha contado por generaciones en toda la región de México, Puebla y Tlaxcala. Por tal razón merece ser contada. Resulta que la hija del cacique tlaxcalteca, llamada Iztaccíhuatl, estaba enamorada de uno de los jóvenes guerreros de su padre. Era tan grande su amor, y con la obligación de ir a la guerra, que el joven pidió la mano de la princesa antes de partir, para que en el caso de regresar victorioso, pudiera de inmediato casarse con ella. El cacique aceptó y concedió la mano de su hija, para cuando regresara Popocatépetl, que este era el nombre del valiente joven, y se celebraría la boda. Así pues, partió Popocatépetl hacia la guerra con hombres y armas, para luchar por la libertad de su pueblo contra los aztecas. Resulta que después de cierto tiempo, otro joven, que también estaba enamorado de la princesa Iztaccíhuatl, y que regresó al pueblo antes de terminar la guerra, le informó falsamente al cacique que Popocatépetl había muerto en batalla. La princesa escuchó esta conversación, y a partir de entonces, lloraba amargamente la muerte de su amado, hasta que al poco tiempo, murió por la tristeza que no pudo superar. Al terminar la guerra, tal como lo había prometido, Popocatépetl regresó triunfante solo para enterarse de la reciente muerte de su amada. Ya no tenían sentido las promesas del cacique, pues el principal motivo de su lucha había desaparecido. Decidió honrar a su amada haciendo una tumba muy particular: veinte mil hombres construyeron un gran cerro frente al sol, para que permaneciera en la memoria de las siguientes generaciones, a donde él mismo llevó el cuerpo sin vida para depositarlo en la cima. Le dio un beso y con una antorcha en la mano, se arrodilló junto a ella, velando su sueño eterno. La nieve cubrió sus cuerpos y así, con el paso del tiempo, se convirtieron en los volcanes que ahora podemos apreciar desde la ciudad de Puebla. Así permanecen eternamente los enamorados, y de vez en cuando, Popocatépetl, al recordar el amor de Iztaccíhuatl, hace temblar la tierra y su antorcha revive el fuego de su corazón, cuyo humo de tristeza brota y puede verse desde muy lejos. A partir de entonces, y hasta poco antes de la llegada de los españoles, las doncellas muertas de amores desdichados fueron enterradas en las faldas del volcán Iztaccíhuatl. Por cierto, aquel hombre que por cobardía decidió reportar a Popocatépetl como caído en batalla, no pudo soportar el cargo de conciencia por haber desatado tan terrible tragedia, y tomó camino fuera de su pueblo, para morir solo y desorientado. Su cuerpo fue también cubierto por la nieve, convirtiéndose con el tiempo en volcán para permanecer siempre observando a quienes quiso separar, convirtiéndose en el volcán Citlaltépetl, que significa “Cerro de la Estrella” y que hoy se conoce como el Pico de Orizaba. El valle de Puebla se encuentra ubicado precisamente entre estos tres volcanes. Las leyendas de Puebla son muy importantes, y nos sirven para saber el pasado entender el presente y planear mejor el futuro. Las leyendas del estado de Puebla son de ayuda para el atractivo de la cuidad. Todos los poblanos deberíamos sabérnoslas pero desgraciadamente por el desinterés, o por la ignorancia cuando alguna persona viene al estado y no sabemos como explicar esos detalles hacemos quedar "mal al estado".

Noely Ahimed Guerrero Bravo. No.17

Valle de Cuetlaxcoapan!
No se tiene un dato exacto de lo que había en el sitio donde se fundó la ciudad de Puebla, pero no había huellas de asentamientos humanos, eran solamente campos, y algunos de ellos de labranza, posiblemente de las ciudades cercanas, como la milenaria ciudad de Cholula, que entonces se conocía por sus habitantes y vecinos como Chollolán, así como también la cercana ciudad de Tlaxcala.
Esa zona ya tenía su nombre: Cuetlaxcoapan, que significa “Donde las Serpientes Cambian de Piel”.
En 1531 salió de la diócesis de Tlaxcala Fray Toribio de Benavente, franciscano conocido por los indígenas como Motolinía, a buscar un lugar donde fundar una ciudad para españoles, y que sirviera de paso y descanso en el camino de Veracruz a México.
Sin embargo, Fray Julián Garcés, había tenido desde hacía tiempo (1530), un sueño en el que unos ángeles bajaban del cielo y le señalaban el lugar exacto donde la ciudad debía fundarse, junto al cauce de un río, y fue él quien promoviera como debía ser el lugar donde se fundara la ciudad, que sería llamada Puebla de los Ángeles, por decisión de la corona española y teniendo en cuenta el sueño de Fray Julián Garcés, quien también fuera designado el primer obispo de la nueva ciudad. El escudo de Armas también se basa en este sueño. Este fue diseñado por el Rey Carlos V y todavía podemos ver en él las iniciales de su nombre: Karolus V.
La ciudad está ubicada en el centro-sur de la República Mexicana, en la Altiplanicie Central. Tiene una altitud de 2,125 metros sobre el nivel del mar, en un valle localizado a las faldas del volcán “Pico de Orizaba”, también conocido como “La Malinche”, y muy cerca de los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl. Muy cerca está la ciudad de Cholula, que si era ciudad prehispánica y milenaria. Aproximadamente a 12 kilómetros, pero hoy prácticamente está unida a la ciudad de Puebla.
Referencias:
http://www.articuloz.com/historia-articulos/como-era-puebla-antes-de-la-llegada-de-los-espanoles-1488157.html

~Leyenda de la cd. De Puebla

El 16 de abril de 1531, fray Toribio Paredes, originario de Benavente, España, a quien los nativos de México llamaron “Motolinía”, funda la ciudad de Puebla, en el Valle de Cuetlaxcoapan, en la margen oriental del río San Francisco. El Lic. Juan de Salmerón, Oidor de la Segunda Audiencia, desde enero de ese año, había informado al Consejo de Indias que ya se comenzaba “a ensayar la Puebla de los Ángeles”. Don Hernando de Elgueta, Justicia Mayor, Corregidor y Presidente del Ayuntamiento, formalizó la fundación de la ciudad el 29 de septiembre de 1531.
Doña Isabel de Portugal, Reina Gobernadora de España, en su Cédula del 20 de marzo de 1532 firmada en la Villa de Medina del Campo, intituló a la población “Ciudad de los Ángeles”, concediendo a sus moradores exención de pagos de alcabalas y pechos, por treinta años. Después se trasladaron los habitantes a la parte poniente del río de San Francisco.
La traza de la ciudad se hizo estilo adamero, parecido al tablero del juego de damas españolas; cada manzana medía 100 por 200 varas castellanas en las que se ubicaban 8 solares destinados a 8 colonos, quedando espacios para nuevos residentes. La construcción de casas se inicia en 1531. El agua potable se introdujo en caños desde los manantiales de Almoloya y de Cieneguillas.
En el período administrativo del corregidor don Luis de León Romano (1554-1557) se empiezan a construir los puentes San Francisco y el de Amalucan, la fuentes pública; se terminaron los arcos de los tres portales que miran a la Plaza Mayor.
Se le concedió Escudo de Armas el 20 de julio de 1538; se le dió el Título de Noble y Leal el 12 julio de 1558; de Muy Noble y Leal el 24 de febrero de 1561, y de Muy Noble y Muy Leal, el 6 de febrero de 1576.
El Cabildo, representado en sus orígenes por españoles y después por criollos, poseía cierta autonomía local, tenía a su cargo el gobierno político de la ciudad y de su jurisdicción. Se integraba por el alcalde ordinario o magistrado y los regidores o concejales.
Presidía los cabildos y actos públicos, el alcalde mayor: su jurisdicción abarcaba las poblaciones de Amozoc, Totimehuacán y Cuautinchán desde el 2 de octubre de 1755.
El 4 de diciembre de 1786, fue sede de la inmensa Intendencia de Puebla, la cual abarcaba desde Veracruz hasta Guerrero.
La traza delimitaba, por el norte, con las actuales avenidas 18, 16 y 14 oriente-poniente; al oriente con las calles 9 y 5 sur; al sur con las avenidas 15 y 17 oriente-poniente; al poniente con las calles 6 y 8 Norte. Alrededor de la traza vivían los grupos aborígenes, mestizos, mulatos, negros y otras castas.
Se establecieron en Tlaxcaltecapan, los tlaxcaltecas, denominado Barrio de San Juan del Río, extendiéndose al Barrio del Alto. En el Barrio de Santa Ana se ubicaron los cholultecas. El Barrio de Santiago se integró con huejotzincas, calpanecas, itzocanos y cholultecas. El Barrio de Analco se formó con tlaxcaltecas y mixtecos. Otros barrios fusionados con grupos de distinta procedencia fueron San Pablo de los Naturales, San Sebastián, San Antonio de Coleros y San Miguel. Los barrios eran administrados y gobernados por un alguacil de su propia etnia; las relaciones que tuvieron con las autoridades españolas o criollas de la Ciudad, no fueron cordiales. El canónigo Francisco de Leyva colocó la primera piedra de la catedral el 29 de agosto de 1536, tres años después estaba abierta al culto. Sufrió muchas reparaciones, hasta el 18 de Abril de 1649 fue consagrada; sus portadas y torres se terminaron mucho después.
Los Franciscanos, en 1535, estaban construyendo su iglesia y convento que terminaron en 1585.
En el año de 1534, los dominicos iniciaron la construcción de su convento e iglesia: en 1611 casi estaban concluídos.
Los Agustinos principiaron su iglesia y convento en el año de 1550 y en 1629 fueron consagrados.
Por 1586, los religiosos carmelitas edificaron su iglesia y convento, consagrados en el año de 1628.
En el convento de Santa Bárbara, después conocido como de San Antonio, los franciscanos colocaron la primera piedra en el año 1591; en 1593 se inició la construcción de la iglesia.
La orden de los mercedarios concluyó su templo y convento San Cosme y San Damián en el año de 1598.
La iglesia del Hospital de San Pedro fue construída en el año de 1564; el hospital se modificó dándole mejor aspecto.
El hospital de San Juan de Letrán o de Nuestra Señora de la Limpia Concepción se establece desde el año de 1538 destinado a la atención de mujeres. Posteriormente fue el Colegio de San José de Gracia, para casadas.
Para la curación de los indios, en 1563, se estableció el hospital de San Pablo de los Naturales.
El convento de la Purísima Concepción se fundó en el año de 1593, al igual que su iglesia.
El convento de Santa Catalina de Sena, de monjas dominicas, y su iglesia, se concluyen en el año de 1594; de esa fecha también es el convento de monjas jerónimas.
Se comenzó a construir el Colegio de San Juan Evangelista en el año de 1587, fue el primer seminario. Se agregaron los colegios de San Pedro y San Pablo por disposición del Obispo Juan de Palafox y Mendoza, en 1646.
El Colegio de San Pantaleón se edificó en 1744, anexándose al Palafoxiano.
El Colegio del Espíritu Santo, dirigido por sacerdotes jesuitas, inició sus labores en el año de 1578; su primer rector fue el S.J. Don Diego López de Meza; asistían a él estudiantes internos y seglares. La facultad de Bachiller en Artes -3 años de estudió- comprendía el tribium: gramática, retórica y dialéctica. La iglesia se inició de 1583 (intervino en ambas fundaciones Don Melchor de Covarrubias), se consagró en el año de 1600. El seminario de San Jerónimo se construyó en 1579.
Estas instituciones rivalizaban culturalmente con el colegio de San Luis Rey de Educación Superior, fundado en 1558 por el alcalde mayor Don Luis de León Romano, y administrado por dominicos en el año de 1585.
El Santo Oficio de la Inquisición se estableció en el año de 1576; decomisó libros de Erasmo de Rotterdam; inició el proceso de los “alumbrados” Juan Plata y Alonso Espinosa en 1598; se enjuició a sor Micaela de San José, acusada de “ilusa” ; se procesó por judío a don Diego de Alvarado, se sacó en “auto de fe” a Martín Villavicencio y Salazar. “Martín Garatuza” en 1648, por embustes. Desapareció el Tribunal de la Inquisición hasta el año de 1820.
Los molinos de “pan moler” o sea molinos de trigo, funcionaron en el año de 1531, el de San Francisco; en 1543, el de Santo Domingo; en 1537, el de Huexotitla y el del Carmen; y el de San Antonio, en 1569.
Al finalizar el siglo XVI había 33 obrajes de tejidos, en el Barrio del Parían de los Tornos vivían casi todas las hilanderas de la ciudad. Se fabricaba loza, de cerámica vidriada, talavera; se fabricaba vidrio. Había “mercaderes de ambos mares", comerciantes, y residían 1500 españoles.
En el año de 1604 se establece el convento de monjas de San José de Carmelitas Descalzas.
Se fundaron los conventos de monjas franciscanas, el de Santa Clara, en 1607, y el de la Santísima Trinidad, dedicado en el año 1619 de suntuosas y bien construidas fábricas.
Las monjas dominicas consagran el convento de Santa Inés de Monte Policiano, en el año de 1620.
El convento de Santa Mónica, de monjas agustinas, se construye en 1686.
El orfanatorio de San Cristóbal se fundó en el año de 1604 y Santa María Egipciaca, edificio destinado a recogimiento para mujeres.
Se fundó en el año de 1628 en el hospital de San Juan de Dios. Al cuidado de los Hermanos de la Caridad quedó el hospital de San Roque; en 1608 estaba en construcción.
El hospital de Convaleciente de Belén, fundado en 1682.
El Hospital de Mujeres convalecientes de Santa Inés de Monte Policiano, fundado en el año de 1689.
En el año de 1646, se fundan el Colegio de las Vírgenes de la Purísima Concepción y el Colegio de Niñas Vírgenes de Jesús María.
Se establecen el Colegio de Niñas Mercedarias de Nuestra Señora de Guadalupe y el de Monjas de la Enseñanza, de Nuestra señora de los Gozos.
La Iglesia de San Jerónimo se dedicó al culto en 1635.
Los jesuitas fundan, en el año de 1624-25, el Colegio de San Idelfonso, de educación superior.
Empezó a funcionar la imprenta, en 1640. De este año a 1821, se publicaron 1, 928 Libros.
En el año de 1700 había crecido la población a 68, 000 habitantes.
La Compañía de Jesús, de sacerdotes jesuitas, fundan en 1702, el Colegio de San Ignacio, y en 1751, el de San Javier, colegio para misioneros indígenas. En el año de 1790 se fusionan los colegios de San Jerónimo y el de San Ignacio, pasándose al edificio del Espíritu Santo, con el nombre de Real Colegio Carolino. Las monjas carmelitas de Santa Teresa la Nueva, advocación de la Soledad, en 1747 erigen su convento.
Las monjas dominicas construyen el convento de Santa Rosa, en el año de 1740.
El puente sobre el río Atoyac se construye en 1702; el Puente de México en 1710; el nuevo Palacio del Ayuntamiento en el año de 1714; se iluminan las calles con faroles en 1763; se erige la fuente de San Miguel en 1777, y el empedrado y adoquinado en las calles se inicia en 1786.
Las hermandades religiosas o cofradías se organizan para mantener el culto religioso, dar ayuda a los hospitales, cooperar en los entierros de los necesitados.
En el año de 1750, había cuarenta y ocho cofradías registradas; de las más representativas se citan: la del Santísimo Sacramento y la de San Eligio, de los Plateros; la de San Crispín, de los sastres; la de Jesús, de médicos, cirujanos y barberos; la de la Sangre de Cristo, de los negros; la de San Nicolás Tolentino, sostenía una botica.
Los “asientos” o monopolios de tabaco, de nieve, de naipes, de papel sellado, de moneda, de pulque, de juego de gallos, eran administrados por el gobierno virreinal; algunos ramos los vendían a particulares.
Este sistema permitió el encarecimiento de la vida por el alza de los productos.
Hubo otros factores que influyeron negativamente en el desarrollo de la ciudad: el matlazahuatl o tifo del año 1737; un motín de descontento, en 1747; alborotos en el Barrio del Alto, por el estanco del tabaco; en el Barrio de San José se alzó el pueblo contra la tropa, en 1765; las heladas de 1785; la epidemia de viruelas en el año de 1797.
A mediados del siglo XVIII, habían quebrado varios obrajes de tejidos, por la competencia europea y china.
En el año de 1793, había 56,859 habitantes, 11,000 menos que el siglo anterior.
En los primeros años del siglo XIX, sólo se acondicionan las instalaciones de los Fuertes de Guadalupe y Loreto.
Fue sitiada la ciudad en Julio de 1821, por la tropas de don Nicolás Bravo y de Don José Joaquín Herrera; en julio de 1833, por los generales Mariano Arista y Gabriel Durn; en junio y julio de 1834, por el Gral. Luis Quintanar; en enero de 1845, por el General Antonio López de Santa Anna; en Enero de 1856, por Don Antonio Haro y Tamariz, en Noviembre del mismo año, por el General Tomás Moreno; por los conservadores e imperialistas franceses, derrotados el 5 de Mayo de 1862. Nuevamente, por los conservadores e imperialistas franceses, del 16 de Marzo al 17 de Mayo de 1863, día en que capituló el Ejército Mexicano. El 8 de Marzo de 1867 ataca Don Porfirio Díaz y el 2 de Abril entra triunfante.
Don Esteban de Antuñano, en 1835, establece la fábrica textil “ La Constancia Mexicana”; interviene, en 1838, para la fundación de la Compañía Empresaria para fabricación de vidrio plano, para fabricación de loza fina y en la instalación de la fábrica de papel en San Miguel Apetlachica.
Se creó la Academia Quirúrgica en 1824; la Escuela de Medicina, en 1831, y la Academia de Derecho Teórico Práctico en 1833; se abrió el Museo de Antigüedades y el Conservatorio de Artes y Oficios en 1827. El vestido de China Poblana se popularizó.
Las propiedades del clero se expropian o desamortizan en 1857.
El 11 de septiembre de 1862, por decreto del Presidente Benito Juárez, se designa a la ciudad, Puebla de Zaragoza.
Se funda el Colegio Anglo-Franco Mexicano en el año de 1850; el Colegio de la Santísima en 1862; el Colegio Católico del Corazón de Jesús en 1870; el Colegio Pío de Artes y Oficios, en 1872.
La Escuela Normal para profesores empieza a funcionar en el año de 1879, el año siguiente, la Escuela Normal de Profesoras; la Escuela de Párvulos, en 1881. Las metodistas norteamericanas establecen la Escuela Normal de Señoritas, en el año de 1881.
El Colegio Metodista Mexicano se funda en 1883; la Universidad Católica en 1885; la Escuela de Artes y Oficios, en 1881; en 1882, los colegios de San Bernardo y el Convictorio Angelopolitano de San Luis Gonzaga; en 1893, el Moderno Instituto Católico; el Colegio Salesiano en 1894.
En el antiguo Colegio del Espíritu Santo se funda el Colegio del Estado, en el año de 1834; en 1937 fue Universidad de Puebla y en 1958 Universidad Autónoma de Puebla.
La primera colonia surge en 1883, en el fraccionamiento de los Remedios; al sur se lotificó en Rancho de la Magdalena, en 1898; el poniente, el del Matadero o de Necoechea, formándose la colonia del Pensador Mexicano, en el año de 1899.
La Estación de Ferrocarril Interoceánico se inaugura en 1897.
Los cementerios del Carmen, de San Antonio, de San Francisco, de San Matías, de la Concordia, de San Sebastián, de la Merced, de San Miguelito, de Santa Ana y el de San Juan del Río, se clausuraron, y se abrieron, el Panteón Municipal, en 1880; el Francés, en 1897, y el de la Piedad, en el año de 1891.
En 1869 había 65,000 habitantes, y en el año de 1900 subió la población a 93,000 personas.
Se reconstruyó el Palacio del Ayuntamiento, en el año de 1906; en 1911 se colocaron 164 “dragones” candelabros de luz incandescente; se construyeron banquetas; los nombres pintorescos y de santos de las calles se cambiaron y se pusieron nombres de próceres de la Independencia y de la Reforma. La nomenclatura cardinal se adoptó en 1917.
El agua de los manantiales de Cieneguilla y de Rentería se entubó hasta los tanques de los cerros de Guadalupe y Loreto, de 1907 a 1910.
Se abren más fraccionamientos: colonia Cuahutémoc 1907; Azcárate, 1914; Amor, Zaragoza y El Carmen, 1915; Humboldt, 1918; Miguel Negrete, 1920; Hidalgo, 1924; Tierra y Libertad, 1925; Porvenir, Los Doctores, 1928; la del Tamborcito, Héroe de Nacozari, Mártires del Trabajo, Buenos Aires y Rivera de Santiago, 1929; Flores, Santa María y Morelos 1930; Cinco de Mayo, Modelo, Motolinía, Guerrero, Francisco Villa, Aviación, del Maestro, del Ingeniero, San Miguel Pajaritas y Benito Juárez, 1932; Cristóbal Colón y Chula vista, 1933; Unión y Progreso, 1935; Azteca, 1936; Insurgentes, 1937.
Se abrió la avenida de la Paz o del Vencedor, en el año de 1903; en 1922 se colocaron los monumentos a la Independencia y a Benito Juárez; el de la Fundación de Puebla se erigió de 1931 a 1935.
El mercado de la Victoria se construyó en 1910, y en 1917, el Hospital General del Estado.
Se expropia el Palacio Episcopal, para instalar después el Palacio Federal; La Universidad Católica, para establecer la Zona Militar; el Colegio del Sagrado Corazón de Jesús para ubicar a la Normal del Estado en 1928; el Convento de Santa Mónica, para Museo de Arte Religioso. Se restringe a los colegios de carácter religioso.
En el año de 1922 se efectúa el primer vuelo Puebla-México.
La carretera federal Puebla-México se inauguró en 1926, y se instaló el Museo Regional de la Casa del Alfeñique. Se establecen los autobuses urbanos en 1918, apareciendo los expendios de gasolina, lubricantes y talleres. Se asfaltan las calles y fueron retiradas las vías del ferrocarril urbano.
Como actos conmemorativos del IV centenario de la Fundación de Puebla se construye el Mercado del Alto, en 1930; se instalan faroles tipo “Hollywood” de 1929 a 1931; se abre el Museo de Guerra, en el Fuerte de Loreto, en 1930 las Fuentes del Paseo Bravo la Escuela Motolinía.
En 1931, el municipio tenía 132.5 kilómetros cuadrados y 124,013 habitantes.
Se anexaron 49.88 kilómetros del municipio Ignacio Mariscal.
En 1962, se incorporaron los municipios de San Felipe Hueyotlipan, Resurrección, San Jerónimo Caleras, San Miguel Canoa y San Francisco Totimehuacán, pasando a ser Juntas Auxiliares. El municipio de Puebla llegó a 524.32 Kilómetros cuadrados y 297,557 habitantes, que en 1970 ascendieron a 532.744 distribuidos en 109 localidades administradas por 17 Juntas Auxiliares Municipales y la Cabecera Municipal.

Andrea Guadalupe Rivera Vergara N:38

Valle de Cuextlacoapan
Localizado en el Paseo de San Francisco, conocido antiguamente Valle de Cuextlacoapan (lugar donde las víboras cambian de piel). Y posteriormente como Colonia Industrial y Tívoli del Estanque de Pescaditos.
En 1531, momento de la fundación de la ciudad de Puebla, en este lugar no existían asentamientos indígenas, fue lugar de batallas entre señoríos de los alrededores.
Los franciscanos, principales promotores de la fundación, eligen este lugar para la construcción del Templo de San Francisco por ser la parte alta localizada a un lado del rio.
Durante el S.XIX en este lugar, se instalan industrias como molinos, curtidurías y principalmente textiles.
El Centro Comercial está construido sobre los terrenos que pertenecieron durante la Colonia al Sr. García de Aguilar; soldado de Hernán Cortés y luego alcalde Mayor de Puebla. Y donde posteriormente a finales del siglo XIX se construyeron dos industrias: La curtiduría “La Piel de Tigre” y la fábrica textil “La Guía”.
Las construcciones y los detalles arquitectónicos pertenecientes a estas industrias, están integradas armónicamente con los materiales modernos que se utilizaron para la construcción del Centro Comercial dando como resultado un rescate histórico y arquitectónico único en México.
En 1531, momento de la fundación de la ciudad de Puebla, en este lugar no existían asentamientos indígenas, fue lugar de batallas entre señoríos de los alrededores.
Los franciscanos, principales promotores de la fundación, eligen este lugar para la construcción del Templo de San Francisco por ser la parte alta localizada a un lado del rio.
Durante el S.XIX en este lugar, se instalan industrias como molinos, curtidurías y principalmente textiles.
El Centro Comercial está construido sobre los terrenos que pertenecieron durante la Colonia al Sr. García de Aguilar; soldado de Hernán Cortés y luego alcalde Mayor de Puebla. Y donde posteriormente a finales del siglo XIX se construyeron dos industrias: La curtiduría “La Piel de Tigre” y la fábrica textil “La Guía”.
Las construcciones y los detalles arquitectónicos pertenecientes a estas industrias, están integradas armónicamente con los materiales modernos que se utilizaron para la construcción del Centro Comercial dando como resultado un rescate histórico y arquitectónico único en México.
http://www.paseosanfrancisco.com.mx/historia.php


Leyendas de Puebla
Como en toda región, toda cultura, toda civilización, se tejen leyendas durante el desarrollo y crecimiento de la Ciudad, historias que se cuentan de boca en boca, generación tras generación, historias que no son verdad obligada, pero que son creidas por quienes las cuentan y quienes las escuchan. A continuación, algunas de las leyendas más famosas desde la época de la Colonia en Puebla.


Fundación de Puebla, Ciudad de Ángeles

Cuenta la leyenda que Fray Julián Garcés, Arzobispo de la diócesis de Tlaxcala, soñó en vísperas del día de San Miguel, el 28 de Septiembre de 1530, con un campo lleno de flores y manantiales, hermoso lugar donde podrían habitar los mismos ángeles, quienes en su sueño, le mostraron la ubicación. Comentó en varias ocasiones con sus compañeros franciscanos el sueño y surge entre ellos la idea de localizarlo.

Uno de los principales promotores es Fray Toribio de Benavente, originario de San Miguel Extremadura, España, quien creía que era una señal del cielo para fundar una ciudad para españoles trabajadores.

El padre general de la orden Fray Francisco de los Ángeles Quiñones y el fundador de la orden, Fray Francisco de Asís, establecieron en el siglo XIII que en la orden franciscana eran devotos de San Miguel y de los Ángeles, Esto se refiere en aquella solemne misa de la fundación de la ciudad, el 16 de abril de 1531. Incluso cuando se decide cambiar a la ciudad al otro lado del río, se escoge para la segunda fundación el día 29 de septiembre, día de San Miguel Arcángel, con el fin de que esté presente. A partir de entonces, se crean una serie de leyendas donde los ángeles están presentes.

El escudo de armas de la ciudad es otorgado por el Rey de España Carlos V, en 1538, y quiso que estuvieran presentes sus letras iniciales, “K, V”, ya que por el origen austriaco del Rey inicia su nombre "Karolus V" con esta letra. Además pide que se ponga una cartela con fondo rojo y letras doradas con el salmo 91 versículo 11, que dice: “Dios mandó a sus Ángeles que te custodien en todos tus caminos”
http://www.masconpuebla.com/Leyendas.html

miércoles, 17 de febrero de 2010

María de Lourdes Pérez Martínez

VALLE DE CUETLAXCOAPAN




El lugar que hoy ocupa la ciudad se conocía como Cuetlaxcoapan, que significa en náhuatl "Lugar donde cambian de piel las víboras"; Cuetlax se interpreta como despellejarse, cambiar de piel; coa, serpiente o multitud, diversidad cuando se junta, como elemento específico a otros vocablos que tienen funciones genéricas, y pan, locativo.

Cuetlaxcoapan fue asentamiento de comunidades aldeanas; en el siglo XV el valle era de "Yaotlalli", campo neutral de batalla, en las terribles "Xochiyaóyotl", guerras floridas, que sostenían las poblaciones de Itzocan, Tepeaca, Huejotzingo, Texmelucan y Tlaxcala. El propósito era dominar al adversario para llevarlo vivo como ofrenda a los dioses donde era sentenciado a muerte, peleando en el "Sacrificio gladiatorio" o en la "cuauxicalli" piedra de sacrificios.

El 16 de abril de 1531, fray Toribio Paredes, originario de Benavente, España, a quien los nativos de México llamaron "Motolinía", funda la ciudad de Puebla, en el Valle de Cuetlaxcoapan, en la margen oriental del río San Francisco. El Lic. Juan de Salmerón, Oidor de la Segunda Audiencia, desde enero de ese año, había informado al Consejo de Indias que ya se comenzaba "a ensayar la Puebla de los Ángeles". Don Hernando de Elgueta, Justicia Mayor, Corregidor y Presidente del Ayuntamiento, formalizó la fundación de la ciudad el 29 de septiembre de 1531.

Doña Isabel de Portugal, Reina Gobernadora de España, en su Cédula del 20 de marzo de 1532 firmada en la Villa de Medina del Campo, intituló a la población Ciudad de los Ángeles", concediendo a sus moradores exención de pagos de alcabalas y pechos, por treinta años. Después se trasladaron los habitantes a la parte poniente del río de San Francisco.

La traza de la ciudad se hizo estilo adamero, parecido al tablero del juego de damas españolas; cada manzana medía 100 por 200 varas castellanas en las que se ubicaban 8 solares destinados a 8 colonos, quedando espacios para nuevos residentes. La construcción de casas se inicia en 1531. El agua potable se introdujo en caños desde los manantiales de Almoloya y de Cieneguillas.

En el período administrativo del corregidor don Luis de León Romano (1554-1557) se empiezan a construir los puentes San Francisco y el de Amalucan, la fuentes pública; se terminaron los arcos de los tres portales que miran a la Plaza Mayor.

Se le concedió Escudo de Armas el 20 de julio de 1538; se le dió el Título de Noble y Leal el 12 julio de 1558; de Muy Noble y Leal el 24 de febrero de 1561, y de Muy Noble y Muy Leal, el 6 de febrero de 1576.

FUENTE: http://www.guiaturisticamexico.com/municipios.php?id_Municipio=00176&nombre=Puebla

LEYENDAS DE LA FUNDACION DE PUEBLA


Fundación de Puebla, Ciudad de Ángeles





Cuenta la leyenda que Fray Julián Garcés, Arzobispo de la diócesis de Tlaxcala, soñó en vísperas del día de San Miguel, el 28 de Septiembre de 1530, con un campo lleno de flores y manantiales, hermoso lugar donde podrían habitar los mismos ángeles, quienes en su sueño, le mostraron la ubicación. Comentó en varias ocasiones con sus compañeros franciscanos el sueño y surge entre ellos la idea de localizarlo.



Uno de los principales promotores es Fray Toribio de Benavente, originario de San Miguel Extremadura, España, quien creía que era una señal del cielo para fundar una ciudad para españoles trabajadores.



El padre general de la orden Fray Francisco de los Ángeles Quiñones y el fundador de la orden, Fray Francisco de Asís, establecieron en el siglo XIII que en la orden franciscana eran devotos de San Miguel y de los Ángeles, Esto se refiere en aquella solemne misa de la fundación de la ciudad, el 16 de abril de 1531. Incluso cuando se decide cambiar a la ciudad al otro lado del río, se escoge para la segunda fundación el día 29 de septiembre, día de San Miguel Arcángel, con el fin de que esté presente. A partir de entonces, se crean una serie de leyendas donde los ángeles están presentes.



El escudo de armas de la ciudad es otorgado por el Rey de España Carlos V, en 1538, y quiso que estuvieran presentes sus letras iniciales, “K, V”, ya que por el origen austriaco del Rey inicia su nombre "Karolus V" con esta letra. Además pide que se ponga una cartela con fondo rojo y letras doradas con el salmo 91 versículo 11, que dice: “Dios mandó a sus Ángeles que te custodien en todos tus caminos”

FUENTE:http://www.masconpuebla.com/Leyendas.html#anchor_40

La leyenda de Popocatépetl e Iztaccíhuatl




Esta leyenda nos narra un hecho ocurrido en el tiempo en que los aztecas poblaban el valle de México, dominaban y subyugaban a los pueblos vecinos, a los cuales mantenían oprimidos y con pago de fuertes tributos. Esta es la razón por la cual se inició la guerra entre los aztecas y los tlaxcaltecas, ya que estos últimos, cansados decidieron liberarse de tal opresión. No es una leyenda colonial, ni tampoco de la ciudad de Puebla, en realidad se cuenta que sucedió en la mucho antes de la llegada de los conquistadores españoles, pero se ha contado por generaciones en toda la región de México , Puebla y Tlaxcala. Por tal razón merece ser contada.



Resulta que la hija del cacique tlaxcalteca, llamada Iztaccíhuatl, estaba enamorada de uno de los jóvenes guerreros de su padre. Era tan grande su amor, y con la obligación de ir a la guerra, que el joven pidió la mano de la princesa antes de partir, para que en el caso de regresar victorioso, pudiera de inmediato casarse con ella. El cacique aceptó y concedió la mano de su hija, para cuando regresara Popocatépetl, que este era el nombre del valiente joven, y se celebraría la boda.



Así pues, partió Popocatépetl hacia la guerra con hombres y armas, para luchar por la libertad de su pueblo contra los aztecas.



Resulta que después de cierto tiempo, otro joven, que también estaba enamorado de la princesa Iztaccíhuatl, y que regresó al pueblo antes de terminar la guerra, le informó falsamente al cacique que Popocatépetl había muerto en batalla. La princesa escuchó esta conversación, y a partir de entonces, lloraba amargamente la muerte de su amado, hasta que al poco tiempo, murió por la tristeza que no pudo superar

.

Al terminar la guerra, tal como lo había prometido, Popocatépetl regresó triunfante solo para enterarse de la reciente muerte de su amada. Ya no tenían sentido las promesas del cacique, pues el principal motivo de su lucha había desaparecido.



Decidió honrar a su amada haciendo una tumba muy particular: veinte mil hombres construyeron un gran cerro frente al sol, para que permaneciera en la memoria de las siguientes generaciones, a donde él mismo llevó el cuerpo sin vida para depositarlo en la cima. Le dio un beso y con una antorcha en la mano, se arrodilló junto a ella, velando su sueño eterno. La nieve cubrió sus cuerpos y así, con el paso del tiempo, se convirtieron en los volcanes que ahora podemos apreciar desde la ciudad de Puebla.



Así permanecen eternamente los enamorados, y de vez en cuando, Popocatépetl, al recordar el amor de Iztaccíhuatl, hace temblar la tierra y su antorcha revive el fuego de su corazón, cuyo humo de tristeza brota y puede verse desde muy lejos.



A partir de entonces, y hasta poco antes de la llegada de los españoles, las doncellas muertas de amores desdichados fueron enterradas en las faldas del volcán Iztaccíhuatl.



Por cierto, aquel hombre que por cobardía decidió reportar a Popocatépetl como caído en batalla, no pudo soportar el cargo de conciencia por haber desatado tan terrible tragedia, y tomó camino fuera de su pueblo, para morir solo y desorientado. Su cuerpo fue también cubierto por la nieve, convirtiéndose con el tiempo en volcán para permanecer siempre observando a quienes quiso separar, convirtiéndose en el volcán Citlaltépetl, que significa “Cerro de la Estrella” y que hoy se conoce como el Pico de Orizaba.

El valle de Puebla se encuentra ubicado precisamente entre estos tres volcanes.

FUENTE:http://www.masconpuebla.com/Leyendas.html#anchor_104


La Campana Santa María




Se sabe que la Catedral de Puebla fue consagrada el 18 de Abril de 1649, por Juan de Palafox y Mendoza, pero sus torres fueron hechas mucho tiempo después. En 1678 comienza a construirse la torre norte, y cuando está terminada, se dispone a ponerle campanas. Una es de la vieja catedral, otras nuevas que se hicieron para tal ocasión, también se decide fabricar una campana mayor, que no funciona para los fines propuestos y por tal se tiene que destruir, y al volverla a hacer, se obtiene una pieza de casi nueve toneladas. Es en extremo pesada para los recursos con los que se contaba entonces, por lo que se dificulta su colocación en el campanario, ubicado en la torre de 73 metros de altura. En varios días no pudieron siquiera subirla.



Cuenta la leyenda que una de esas noches, estando la ciudad dormida, los Ángeles bajaron del cielo, levantaron la campana y la colocaron en el lugar que le correspondía.



El guardia nocturno de la construcción se quedó dormido hasta la mañana siguiente, y cuando despertó escuchó que los trabajadores al llegar por la mañana comentaban que no podían encontrar la campana. Para su sorpresa, durante la búsqueda, lograron verla ya colocada en la torre. Entonces, el guardia al recordar, les contó que en sus sueños vio como dos ángeles descendían del cielo, tomaban la campana y la elevaban hasta colocarla en su lugar en la torre. A esta Campana se le dio el nombre de María, porque con ella se Saluda a la Virgen María tocando el “Angelus” a las 12 del día y a las 6 de la tarde.

Fuente:http://www.masconpuebla.com/Leyendas.html#anchor_41

OPINION: Yo creo que estas leyendas y la historia del valle son importantes por que nos ayudan a conocer acerca del origen de nuestro estado y a saber el por que de
los puntos mas importantes de este mismo ademas de que el hombre no pude conocer su presnte si no conoce acerca de su pasado .

Priscila Montiel Colula. N.L. 29
VALLE DE CUETLAXCOAPAN
El lugar que hoy ocupa la ciudad se conocía como Cuetlaxcoapan, que significa en náhuatl “Lugar donde cambian de piel las víboras”; Cuetlax se interpreta como despellejarse, cambiar de piel; coa, serpiente o multitud, diversidad cuando se junta, como elemento específico a otros vocablos que tienen funciones genéricas, y pan, locativo.
Cuetlaxcoapan fue asentamiento de comunidades aldeanas; en el siglo XV el valle era de “Yaotlalli”, campo neutral de batalla, en las terribles “Xochiyaóyotl”, guerras floridas, que sostenían las poblaciones de Itzocan, Tepeaca, Huejotzingo, Texmelucan y Tlaxcala. El propósito era dominar al adversario para llevarlo vivo como ofrenda a los dioses donde era sentenciado a muerte, peleando en el “Sacrificio gladiatorio” o en la “cuauxicalli” piedra de sacrificios.
El 16 de abril de 1531, fray Toribio Paredes, originario de Benavente, España, a quien los nativos de México llamaron “Motolinía”, funda la ciudad de Puebla, en el Valle de Cuetlaxcoapan, en la margen oriental del río San Francisco. El Lic. Juan de Salmerón, Oidor de la Segunda Audiencia, desde enero de ese año, había informado al Consejo de Indias que ya se comenzaba “a ensayar la Puebla de los Ángeles”. Don Hernando de Elgueta, Justicia Mayor, Corregidor y Presidente del Ayuntamiento, formalizó la fundación de la ciudad el 29 de septiembre de 1531.
Doña Isabel de Portugal, Reina Gobernadora de España, en su Cédula del 20 de marzo de 1532 firmada en la Villa de Medina del Campo, intituló a la población “Ciudad de los Ángeles”, concediendo a sus moradores exención de pagos de alcabalas y pechos, por treinta años. Después se trasladaron los habitantes a la parte poniente del río de San Francisco.
La traza de la ciudad se hizo estilo adamero, parecido al tablero del juego de damas españolas; cada manzana medía 100 por 200 varas castellanas en las que se ubicaban 8 solares destinados a 8 colonos, quedando espacios para nuevos residentes. La construcción de casas se inicia en 1531. El agua potable se introdujo en caños desde los manantiales de Almoloya y de Cieneguillas.
http://emexico.gob.mx/work/EMM_1/Puebla/Mpios/21114a.htm
Muchos piensan que Puebla no tiene alguna historia pero no es así. Puebla fue fundada con una razón que era la de Ciudad de paso para los que iban camino a Veracruz.
Y pues pienso que muchos no saben que la ciudad de Puebla esta fundada en lugar antes llamado “Valle de Cuetlaxcoapan” el cual fue habitado en sus principios por indios.

Priscila Montiel Colula. N.L. 29
LEYENDAS DE LA FUNDACIÒN DE PUEBLA.
Hay muchas leyendas sobre la fundación de Puebla y el de por qué se le llama Puebla de los Ángeles.
Cuenta la leyenda que Fray Julián Garcés, Arzobispo de la diócesis de Tlaxcala, soñó en vísperas del día de San Miguel, el 28 de Septiembre de 1530, con un campo lleno de flores y manantiales, hermoso lugar donde podrían habitar los mismos ángeles, quienes en su sueño, le mostraron la ubicación. Comentó en varias ocasiones con sus compañeros franciscanos el sueño y surge entre ellos la idea de localizarlo.

Uno de los principales promotores es Fray Toribio de Benavente, originario de San Miguel Extremadura, España, quien creía que era una señal del cielo para fundar una ciudad para españoles trabajadores.

El padre general de la orden Fray Francisco de los Ángeles Quiñones y el fundador de la orden, Fray Francisco de Asís, establecieron en el siglo XIII que en la orden franciscana eran devotos de San Miguel y de los Ángeles, Esto se refiere en aquella solemne misa de la fundación de la ciudad, el 16 de abril de 1531. Incluso cuando se decide cambiar a la ciudad al otro lado del río, se escoge para la segunda fundación el día 29 de septiembre, día de San Miguel Arcángel, con el fin de que esté presente. A partir de entonces, se crean una serie de leyendas donde los ángeles están presentes.

http://www.masconpuebla.com/Leyendas.html#anchor_40
Es por eso que la llaman Puebla de los Ángeles porque se supone que fue trazada por ellos. Esta leyenda es la que hace a Puebla una ciudad mítica e interesante.
Puebla es una de las ciudades que tienen una cultura mítica como la de la leyenda anterior.
Hay muchas más pero hay otra en donde igual se habla de que los ángeles subieron la campana María a la Catedral.
Los ángeles son muy significativos en la fundación y leyendas de Puebla.
Pero en fin se cree que Puebla esta con una perfección trazada precisamente a los Ángeles.
Puebla mejor conocida como “Puebla de los Ángeles”.

Berenice Diana Sánchez Méndez n° 41

valle de cuetxemaluapan:


El lugar que hoy ocupa la ciudad se conocía como Cuetlaxcoapan, que significa en náhuatl “Lugar donde cambian de piel las víboras”; Cuetlax se interpreta como despellejarse, cambiar de piel; coa, serpiente o multitud.

Cuetlaxcoapan fue el asentamiento de comunidades aldeanas; en el siglo XV el valle era de “Yaotlalli”, campo neutral de batalla, en las terribles “Xochiyaóyotl”, guerras floridas, que sostenían las poblaciones de Itzocan, Tepeaca, Huejotzingo, Texmelucan y Tlaxcala.

El 16 de abril de 1531, fray Toribio Paredes, originario de Benavente, España, a quien los nativos de México llamaron “Motolinía”, funda la ciudad de Puebla, en el Valle de Cuetlaxcoapan, en la margen oriental del río San Francisco. El Lic. Juan de Salmerón, Oidor de la Segunda Audiencia, desde enero de ese año, había informado al Consejo de Indias que ya se comenzaba “a ensayar la Puebla de los Ángeles”. Don Hernando de Elgueta, Justicia Mayor, Corregidor y Presidente del Ayuntamiento, formalizó la fundación de la ciudad el 29 de septiembre de 1531.
La traza de la ciudad se hizo estilo adamero, parecido al tablero de juego de damas españolas; cada manzana media 100 por 200 varas castellanas en las que se ubicaban 8 solares destinados a 8 colonos, quedando espacio para nuevos residentes: La construcción de casas se inicia en 1531. El agua potable se introdujo en caños desde los manantiales de Almoloya y de Cieneguillas.
La ciudad delimitaba por el norte, con las actuales avenidas 18, 16 y 14 oriente-poniente; al oriente con las calles 9 y 5 sur; al sur con las avenidas 15 y 17 oriente-poniente; al poniente con las calles 6 y 8 norte. Alrededor de la traza vivían los grupos aborígenes, mestizos, mulatos, negros y otras castas.

Se establecieron en Tlaxcatecapan, los tlaxcaltecas, denominando Barrio de San Juan del Rio, extendiéndose al Barrio del Alto. En el Barrio de Santa Ana se ubicaron los cholultecas. En el barrio de santiago de integró a los Huejotzincas, calpanecas, itzocanos y cholultecas. EL Barrio del Alto se formó con tlaxcaltecas y mixtecos.

Otros barrios fusionados con grupos de distinta procedencia fueron San Pablo de los Naturales, san Sebastián, san Antonio de Coleros y san Miguel.
El lugar escogido por los oidores de la corona española se conocía como el valle de Cuetlaxcoapan o de las culebras de pellejo, o bien de culebras de agua.

Las primeras 50 casas que se asentaron con la misma cantidad de españoles y aproximadamente mil indios se localizaron en lo que hoy es el convento de San Francisco, para dedicarse a la agricultura y ganadería y al comercio, ciudad que sirviera de descanso para los viajeros provenientes de Veracruz en su tránsito a la ciudad de México, y los guardianes de la misma ciudad fueron los primeros once frailes fundadores de la orden franciscana.
Estos Franciscanos de la Primera orden religiosa que llegó a México, construyeron una pequeña iglesia o capilla de Santa Elena donde hoy se ubica la iglesia de la Santa Cruz donde iniciaba el calvario que iba al cerro de Loreto también comenzaron a edificar su convento, esto en la fecha del 16 de abril de 1531, día en que se celebra la FUNDACION de PUEBLA ahí se realizó la primera misa
informacion:
http://hoteles-puebla.com/gonzalez1.htm
http://www.periodicodigital.com.mx/index.php?option=com_content&task=view&id=87843&Itemid=67

comentario: que el valle de cuetxemaloapan es la antigua ciudad de puebla, tenia antes una diferente division y uno de los lugares mas importantes era el bulear y la ilecia de san francisco.

leyendas de publa:

El que mató al animal

La casa del que mató al animal está ubicada en la calle 3 oriente Nº 201, esquina con la calle 2 sur, en pleno centro histórico de la ciudad de Puebla, a espaldas de la Catedral. A principios del siglo XX fue el Hotel Italia; alrededor de 1940 fue vendida al coronel José García Valseca, y actualmente es ocupada por la Organización Editorial Mexicana, que edita el periódico El Sol de Puebla.

La leyenda cuenta que en la época colonial, un monstruo en forma de serpiente bajaba desde los bosques de la Malinche, continuamente amenazando a los pobladores. Cierto día, en el solar de la casona de Don Pedro Carvajal, hombre próspero y viudo, que tenía dos hijos, un pequeño de 6 años y una bella joven de nombre María apareció el monstruo que devoró a su niño. La noticia corrió por la ciudad con la promesa de Don Pedro de dar parte de su fortuna a quien matara al animal que le quitó a su hijo, de manera que así vengaría su muerte. Cuando nadie lo esperaba, llegó a la plaza un jinete armado que dejó en señal de su juramento un cartel que decía: Con amparo de la Virgen, mataré al monstruo. Este soldado era un joven de nombre Juan Luis, que pretendía a la hija de Don Pedro, y a quien le había sido negada su mano.

Salió con rumbo al oriente, por donde se sabía llegaba el monstruo, más al llegar a la plaza, asomaba la serpiente su cabeza. Después de luchar en condiciones desiguales, logró cortar la cabeza, cumpliendo así su promesa. Las autoridades premian al vencedor dándole un título nobiliario, y don Pedro otorga la mano de su hija así como la casa en recompensa. Actualmente se puede ver a la entrada de la casa, un grabado de la época en piedra, del soldado luchando contra el animal.

Fundación de Puebla, Ciudad de Ángeles

Cuenta la leyenda que Fray Julián Garcés, Arzobispo de la diócesis de Tlaxcala, soñó en vísperas del día de San Miguel, el 28 de Septiembre de 1530, con un campo lleno de flores y manantiales, hermoso lugar donde podrían habitar los mismos ángeles, quienes en su sueño, le mostraron la ubicación. Comentó en varias ocasiones con sus compañeros franciscanos el sueño y surge entre ellos la idea de localizarlo.

Uno de los principales promotores es Fray Toribio de Benavente, originario de San Miguel Extremadura, España, quien creía que era una señal del cielo para fundar una ciudad para españoles trabajadores.

El padre general de la orden Fray Francisco de los Ángeles Quiñones y el fundador de la orden, Fray Francisco de Asís, establecieron en el siglo XIII que en la orden franciscana eran devotos de San Miguel y de los Ángeles, Esto se refiere en aquella solemne misa de la fundación de la ciudad, el 16 de abril de 1531. Incluso cuando se decide cambiar a la ciudad al otro lado del río, se escoge para la segunda fundación el día 29 de septiembre, día de San Miguel Arcángel, con el fin de que esté presente. A partir de entonces, se crean una serie de leyendas donde los ángeles están presentes.

El escudo de armas de la ciudad es otorgado por el Rey de España Carlos V, en 1538, y quiso que estuvieran presentes sus letras iniciales, “K, V”, ya que por el origen austriaco del Rey inicia su nombre "Karolus V" con esta letra. Además pide que se ponga una cartela con fondo rojo y letras doradas con el salmo 91 versículo 11, que dice: “Dios mandó a sus Ángeles que te custodien en todos tus caminos”

La Campana Santa María

Se sabe que la Catedral de Puebla fue consagrada el 18 de Abril de 1649, por Juan de Palafox y Mendoza, pero sus torres fueron hechas mucho tiempo después. En 1678 comienza a construirse la torre norte, y cuando está terminada, se dispone a ponerle campanas. Una es de la vieja catedral, otras nuevas que se hicieron para tal ocasión, también se decide fabricar una campana mayor, que no funciona para los fines propuestos y por tal se tiene que destruir, y al volverla a hacer, se obtiene una pieza de casi nueve toneladas. Es en extremo pesada para los recursos con los que se contaba entonces, por lo que se dificulta su colocación en el campanario, ubicado en la torre de 73 metros de altura. En varios días no pudieron siquiera subirla.

Cuenta la leyenda que una de esas noches, estando la ciudad dormida, los Ángeles bajaron del cielo, levantaron la campana y la colocaron en el lugar que le correspondía.

El guardia nocturno de la construcción se quedó dormido hasta la mañana siguiente, y cuando despertó escuchó que los trabajadores al llegar por la mañana comentaban que no podían encontrar la campana. Para su sorpresa, durante la búsqueda, lograron verla ya colocada en la torre. Entonces, el guardia al recordar, les contó que en sus sueños vio como dos ángeles descendían del cielo, tomaban la campana y la elevaban hasta colocarla en su lugar en la torre. A esta Campana se le dio el nombre de María, porque con ella se Saluda a la Virgen María tocando el “Angelus” a las 12 del día y a las 6 de la tarde.

La China Poblana

Cuenta la leyenda, que durante la colonia en México, el virrey de la Nueva España, Marques de Gálvez, hizo traer desde Filipinas a una esclava para su servicio personal. El nombre de esta niña era Mirra, hija de un rey mogol, que había tenido que dejar su ciudad y buscar refugio, pero poco después fue raptada en la India por unos piratas portugueses traficantes de esclavos y llevada a Cochin, al sur de este país. Aquí pudo escapar de sus raptores y se refugió en una Misión Jesuita, donde fue acogida y bautizada con el nombre de Catarina de San Juan. Desafortunadamente para Mirra, años más tarde los piratas la encontraron y la raptaron nuevamente, llevándola con ellos a Manila, donde la vendieron al mercader quien la llevó a la Nueva España. Sin embargo, al desembarcar en el puerto de Acapulco, se duce que el mercader encontró un mejor postor, quien le ofreció diez veces el precio ofrecido por el Virrey. Otros dicen que cumplió un pedido anterior. Se trataba del poblano Miguel de Sosa, quien la llevó a Puebla para su servicio.

El matrimonio de Miguel de Sosa no tenía hijos y adoptaron a Catarina como hija, pero no perdió su condición de esclava. En ese entonces se usaba decirle a la servidumbre femenina “china” por lo que así es como la gente le llamaba. Sin embargo, aprendió a hablar el idioma español, aprendió a confeccionar, a cocinar, pero nunca aprendió a leer ni a escribir. Vestía al estilo que utilizaba en su tierra natal y fue esto parte del origen de la leyenda, el vestido de “La China Poblana”.

A pocos años de su llegada, Miguel de Sosa murió y dejó indicaciones en su testamento de dejar en libertad a Catarina, pero no heredó, por lo que se fue acogida por el clérigo Pedro Suárez. Se dice que poco después comenzó a tener visiones de la Virgen María y el Niño Jesús. Decía que jugaba al escondite con el niño Jesús y que podía ver a los ángeles. En un principio se consideró que estaba perdiendo la cordura, pero con el paso del tiempo, la gente comenzó a respetarla y hasta a ser venerada. Comenzó a ser vista como una profetisa por mucha gente, incluyendo al obispo y a los sacristanes de la Compañía de Jesús.

el 5 de Enero de 1688 fallece, a la edad de 82 años. Mucha gente acudió a su velorio. Fue sepultada en la sacristía de la Compañía de Jesús donde aún se conservan sus restos.
fuentes:
http://www.masconpuebla.com/Leyendas.html#anchor_39

comentario: me gusto investigar las leyendas por que casi no conosia sus leyendas y pues nadamas.

Ana Luisa Ferrer Sánchez NL: 14


VALLE DE CUEXTLACOAPAN


UBICACIÓN: Localizado en el Paseo de San Francisco, conocido antiguamente Valle de Cuextlacoapan (también conocido como lugar donde se curten las pieles de serpiente, o bien de culebras de agua). Y posteriormente como Colonia Industrial y Tívoli del Estanque de Pescaditos.

HISTORIA: En 1531, momento de la fundación de la ciudad de Puebla, en este lugar no existían asentamientos indígenas, fue lugar de batallas entre señoríos de los alrededores.
Los franciscanos, principales promotores de la fundación, eligen este lugar para la construcción del Templo de San Francisco por ser la parte alta localizada a un lado del río.Durante el Siglo XIX en este lugar, se instalan industrias como molinos, curtidurías y principalmente textiles.

ARQUITECTURA: Las construcciones y los detalles arquitectónicos pertenecientes a estas industrias, están integradas armónicamente con los materiales modernos que se utilizaron para la construcción del Centro Comercial dando como resultado un rescate histórico y arquitectónico único en México.

FUENTES: http://elgatoculto.blogspot.com/2007/06/choluland.html
http://www.paseosanfrancisco.com.mx/historia.php




LEYENDA DE LA FUNDACIÓN DE PUEBLA


Cuenta la leyenda que Fray Julián Garcés, el primer Obispo de Puebla, estaba haciendo oración y se quedo dormido en el reclinatorio, ahí tuvo un sueño, en el que vio una hermosa campiña atravesada por un río, que aumentaba su caudal con los manantiales que brotaban de la tierra, y cuando contemplaba esta , descendieron del cielo unos Ángeles, los cuales con unos cordeles hicieron el trazo de la población cuando despertó de este sueño reconstruyó todo lo que había soñado y se sintió poseído de una revelación divina, y después de que celebró misa, fue con los religiosos del convento de San Francisco para comunicarles la buena nueva. Pidió que los acompañaran a buscar tan hermoso lugar, después de que habían caminado 5 leguas se detuvo y dijo: "Este es el lugar que me mostró el Señor donde quiere que se funde la ciudad".

Por otro lado también, se habla de que la creación de Puebla se dio debido a la necesidad de una ruta comercial más corta entre la Ciudad de México y Veracruz; y el sitio que albergaría al creciente número de españoles marginados del sistema de encomiendas, convirtiéndose en una ciudad alejada de los asentamientos indígenas y dedicada al descanso y comercio de españoles.

FUENTES: http://www.elclima.com.mx/fundacion_e_historia_de_puebla.htm
http://www.puebla.gob.mx/index.php?option=com_content&view=article&id=172

Mayra Salgado Benitez # 40



El lugar que hoy ocupa la ciudad se conocía como Cuetlaxcoapan, que significa en náhuatl “Lugar donde cambian de piel las víboras”; Cuetlax se interpreta como despellejarse, cambiar de piel; coa, serpiente o multitud, diversidad cuando se junta, como elemento específico a otros vocablos que tienen funciones genéricas, y pan, locativo.

Cuetlaxcoapan fue el asentamiento de comunidades aldeanas; en el siglo XV el valle era de “Yaotlalli”, campo neutral de batalla, en las terribles “Xochiyaóyotl”, guerras floridas, que sostenían las poblaciones de Itzocan, Tepeaca, Huejotzingo, Texmelucan y Tlaxcala.

El propósito era llevarlo vivo como ofrenda a los dioses donde era sentenciado a muerte, peleando en el “Sacrificio Gladiatorio” o en la piedra de sacrificios.


Los muertos vivos de cholula




Hace muchos siglos ya que en Cholula se vivió una de las matanzas más grandes de la historia de nuestro país. Se cuenta que un día, llegaron a los oídos de Alvarado -conocido por los indígenas como el dios Tonatiuh- noticias de sublevación, señalándole que días atrás, sacerdotes y habitantes se habían atrincherado en la pirámide con una buena provisión de armas, esperando la distracción de las tropas españolas para atacar.

Alvarado, molesto por lo que escuchaba y alegando que las nuevas tierras eran reclamadas por los Reyes Católicos, dio la orden de recorrer casa por casa de los sospechosos, buscando detrás de puertas, altares y muros de piedra a aquellos que se atrevían a desafiarlo. Se había girado la instrucción de amarrarlos de pies y manos y llevarlos a rastras a la explanada frente a la pirámide, en el patio central.

La orden era cumplida sin reprochar. De centenares de casas salían los hombres maniatados y sangrantes, gritando que nada habían hecho y que nada planeaban, y aunque no se encontraran armas que supusieran un ataque, bastaba con que a los ojos de las tropas parecieran sospechosos, por lo que niños, mujeres y hombres eran llevados por cúmulos a la explanada.

Todos aquellos que un día habían visto con admiración a Tonatiuh, ese día lo miraban con recelo y desconfianza, incapaces de creer su crueldad hacia ellos.

Esa misma noche, Alvarado hizo cargar las armas de pólvora y en unas cuantas horas, el olor a muerte inundaba toda la región; se mezcló la brea, la sangre, la pólvora y las lágrimas, para terminar con una noche silenciosa que se imponía sobre los gritos de dolor.

Desde aquél trágico suceso, en los muros de adobe rellenos de tepalcates que forman las paredes de algunas casas viejas que rodean el centro ceremonial de Cholula, todavía se pueden escuchar las voces de las almas que nunca llegaron a comprender que el destino les tenía preparada la furia de Alvarado.



http://www.periodicodigital.com.mx/index.php?option=com_content&task=view&id=87843&Itemid=67
Maria del carmen Hernández Medel n.l.22
LA FUNDACION DE PUEBLA E HISTORIA
La zona donde hoy se encuentra la ciudad de Puebla, era conocida por los antiguos pobladores de México y a la cual denominaban Cuetlaxcoapan que quiere decir "Donde las Serpientes Cambian de Piel", sin embargo solo existían por ese lugar algunas zonas de labranza y ningún vestigio prehispánico.
La historia de su fundación mezcla la leyenda, los hechos y lo probable.
En el año de 1530 Don Sebastián Ramírez, presidente de la Segunda Real Audiencia de México, comisionó a Fray Toribio de Benavente a quienes los indígenas llamaban Motolinía ", para que partieran de su diócesis en Tlaxcala, a buscar algún sitio adecuado para la creación de la nueva ciudad.
La zona que eligieron estaba delimitada por el cauce del río San Francisco y el Cerro de San Cristóbal (Hoy cerros de Loreto y Guadalupe). Ahí edificaron la primer capilla de la ciudad, sin embargo las lluvias torrenciales y el desigual crecimiento del río San Francisco y sus Afluentes, pusieron en peligro la existencia de la nueva ciudad, y para evitar su abandono se decidió cambiar su ubicación y así en el año de 1532 se estableció definitivamente la ciudad en la parte oeste del río San Francisco.
La fecha de su fundación es el 16 de Abril de 1531, cuando según cuenta la leyenda, los ángeles descendieron del cielo y señalaron al Obispo Julián Garcés, donde se tenía que construir la ciudad, debido a ello se le conoce también como la Angelópolis (Puebla de los Ángeles).
Por otro lado también, se habla de que la creación de Puebla se dio debido a la necesidad de una ruta comercial más corta entre la Ciudad de México y Veracruz; y el sitio que albergaria al creciente número de españoles marginados del sistema de encomiendas, conviertiéndose en una ciudad alejada de los asentamientos indígenas y dedicada al descanso y comercio de españoles.
El 20 de marzo de 1532, la corona española otorgó a la nueva ciudad el título de Ciudad de Puebla de los Ángeles y posteriormente en 1558 el título de Noble y Leal Ciudad de Puebla de los Ángeles. Luego en 1561 el de Muy Noble y Leal Ciudad de Puebla de los Ángeles y en 1576, se le nombró Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Puebla de los Ángeles.
Su clima favorable y su importante ubicación, hicieron que la ciudad prósperara rápidamente tanto en lo comercial como en lo cultural. Llegando a ser la segunda ciudad más importante de la Nueva España.
Posteriormente y después de la Independencia de México (1810), Puebla siguió siendo un centro cultural importante en el cual se forjó un grupo de humanistas extraordinarios, entre ellos Francisco Javier Clavijero.
Es aquí donde se imprime y difunde el plan consumador de la Independencia; residencia y lugar donde muere Ramos Arizpe, que da paternidad al federalismo.
Ignacio Comonfort aplica las primeras Leyes de Reforma. Su máxima casa de estudio tiene como rector a Ignacio Manuel Altamirano y Guillermo Prieto dirige la Escuela Normal.
El 11 de septiembre de 1862, por decreto del Presidente Benito Juárez, se designa a la ciudad, Puebla de Zaragoza.
Así también como otro hecho histórico importante ocurrido en esta ciudad fue durante la Intervención Francesa el 5 de mayo de 1862, cuando las fuerzas mexicanas comandadas por el General Ignacio Zaragoza (En los Cerros de Loreto y Guadalupe) derrotan a la armada francesa considerada el "Ejército más poderoso del Mundo". Posteriormente la ciudad fue sitiada por los franceses cayendo en 1863, sin embargo el 2 de abril de 1867 el General Porfirio Díaz la derrota con la toma de la ciudad, marcando este hecho el prólogo de la caída del imperio de Maximiliano.
Puebla mantiene entonces durante el Porfiriato su prestigio y nivel social, conviertiéndose en un lugar de recreación, esparcimiento y estudios; así como importante centro de desarrollo comercial, donde floreció la industria textil a principios del siglo XX.
Durante esta estapa la inmigración europea se promueve por lo que grandes comunidades extranjeras se establecieron en Puebla. Llegaron inmigrantes principalmente de España, Italia, Alemania, Francia y el Líbano.
Los españoles ocupan el primer lugar, vinieron principalmente de Castilla, Aragón y Galicia. Es la comunidad más grande en esta ciudad, la presencia de su arquitectura y gastronomía así lo revelan. La lengua Ibérica es muy escuchada aquí.
La comunidad francesa también muestra su presencia en Puebla, a través de su bella arquitectura.
Los Italianos y sus descendientes de se instalaron en el cercano poblado de Chipilo a finales del siglo XIX. Más de 600 Venetos del norte de Italia llegaron a esta región, trayendo con ellos una arquitectura Veneta, al igual que su comida como la Polenta y desde luego su dialecto, el cual se puede escuchar frecuentemente en esta región.
Los alemanes por su parte se instalaron en la colonia Humboldt, construyendo edificios típicos de Baviera, el más ejemplar es la iglesia Luterana en esta colonia. También instalaron el Colegio Alemán Alexander von Humboldt, preservando la lengua alemana y la cultura germánica.Durante la segunda guerra mundial se cerró, pero hoy esta abierta de nuevo con alumnos de descendencia alemana y otros Mexicanos sin linaje Alemán.
A principios del siglo XX el régimen profirista crea un ambiente de desigualdad social, debido a ello los Hermanos Aquiles, Carmen y Máximo Serdán son los primeros partícipes de la conspiración en contra de este gobierno, y estos fueron delatados y los soldados federales intentan detenerlos en su casa, ubicada en la Calle 6 Oriente en el centro Histórico de la Ciudad; convirtiéndose así en los primeros Mártires de la Revolución (18 de noviembre de 1910).
En el siglo XX, el panorama era diferente, la ciudad de Puebla se trasformó sobre todo en el ámbito social, estos cambios acompañaron a México en el año de 1968, perfilándola como una ciudad moderna y colonial. Que luego en el año de 1987 es declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO.
Actualmente la ciudad de Puebla sigue destacándose, no solo por su riqueza cultural si no además por ser la zona comercial más importante del sureste de México denominada "Reserva territorial Atlixcáyotl-Quetzalcóatl". La cual tiene un remarcable movimiento comercial y de negocios que la posiciona en el número 19 de América Latina en este ámbito.
FUENTE: http://www.elclima.com.mx/fundacion_e_historia_de_puebla.htm
La Campana Santa María

En la Catedral de hoy Puebla fue consagrada el 18 de Abril de 1649, por Juan de Palafox y Mendoza, pero sus torres fueron hechas por mucho tiempo. En 1678 comienza a construirse la torre norte, y cuando está terminada, se dispone a ponerle campanas. Una es de la vieja catedral, otras nuevas que se hicieron para tal ocasión, también se decide fabricar una campana mayor, que no funciona para los fines propuestos y por tal se tiene que destruir, y al volverla a hacer, se obtiene una pieza de casi nueve toneladas. Es en extremo pesada para los recursos con los que se contaba entonces, por lo que se dificulta su colocación en el campanario, ubicado en la torre de 73 metros de altura. En varios días no pudieron siquiera subirla.

Cuenta la leyenda que una de esas noches, estando la ciudad dormida, los Ángeles bajaron del cielo, levantaron la campana y la colocaron en el lugar que le correspondía.

El guardia nocturno de la construcción se quedó dormido hasta la mañana siguiente, al amanecer se despertó escuchó que los trabajadores al llegar por la mañana comentaban que no podían encontrar la campana. Para su sorpresa, durante la búsqueda, lograron verla ya colocada en la torre. Entonces, el guardia al recordar, les contó que en sus sueños vio como dos ángeles descendían del cielo, tomaban la campana y la elevaban hasta colocarla en su lugar en la torre. A esta Campana se le dio el nombre de María, porque con ella se Saluda a la Virgen María tocando el “Angelus” a las 12 del día y a las 6 de la tarde.

FUENTE: http://www.masconpuebla.com/Leyendas.html

karla Itzel Avelino Martinez n.L 5

Valle de Cuextlacoapan

El lugar que hoy ocupa la ciudad se conocía como Cuetlaxcoapan, que significa en náhuatl “Lugar donde cambian de piel las víboras”; Cuetlax se interpreta como despellejarse, cambiar de piel, el cual se ubica a 120 Km. al sureste de la Ciudad de México ,rodeado de los volcanes Popocatépetl, Ixtaccihuatl, Pico de Orizaba y la montaña “La Malinche”.
La fecha de fundación fue el 16 de abril de 1531, el trabajo para delinear y formar las calles fue dirigido por el fraile franciscano Toribio de Benavente, conocido por los indígenas como Motolinía, quien oficia la primera misa, por lo cual se considera este día como la fecha de su fundación.
La ciudad fue fundada con la intención de conformarla en un espacio para inmigrantes españoles, la que se convierte en la segunda ciudad en importancia de la Nueva España, gracias a que se constituye en un gran espacio productivo.

se escogió un lugar un valle hermoso rodeado por volcanes, que por cierto se sabe que ahí no hubo asentamiento de otra ciudad prehispánica, es donde hoy se encuentra asentada la colonial Puebla de los Ángeles.El sitio que se escogió para la primera fundación era un abanico de tierra donde transitaban los ríos de Xonáca, Alseseca, y el Almoloya o San Francisco que iban posteriormente a engrosar el caudaloso Atoyac. Este valle se sabe que era un sitio que estaba en disputa por los cholultecas, huejotzincas, los tlaxcaltecas de Cuauhtinchan y otro pueblo los teotimehuacaneros, estos lugares se sabe que ya estaban poblados

Cuetlaxcoapan fue asentamiento de comunidades aldeanas; en el siglo XV el valle era de “Yaotlalli”, campo neutral de batalla, en las terribles “Xochiyaóyotl”, guerras floridas, que sostenían las poblaciones de Itzocan, Tepeaca, Huejotzingo, Texmelucan y Tlaxcala. El propósito era dominar al adversario para llevarlo vivo como ofrenda a los dioses donde era sentenciado a muerte, peleando en el “Sacrificio gladiatorio” o en la “cuauxicalli” piedra de sacrificios.
El 16 de abril de 1531, fray Toribio Paredes, originario de Benavente, España, a quien los nativos de México llamaron “Motolinía”, funda la ciudad de Puebla, en el Valle de Cuetlaxcoapan, en la margen oriental del río San Francisco.


Comentario.
La fundacion de Puebla, fue de cierto modo planeada y vista hacia un lugar que tuviera buenas condiciones para quienes avitaran en esta. Es un buen lugar en donde habian multiples asentamientos, pero ubicado en buena zona geografica.



Fuentes Internet


http://emexico.gob.mx/work/EMM_1/Puebla/Mpios/21114a.htm
http://hoteles-puebla.com/gonzalez1.htm


Leyendas de puebla.

Popocatepetl e Iztaccihuatl.

Hace tiempo, cuando los aztecas dominaban el Valle de México, los otros pueblos debían obedecerlos y rendirles tributo, pese a su descontento. Un día, cansado de la opresión, el cacique de Tlaxcala decidió pelear por la libertad de su pueblo y empezó una terrible guerra entre aztecas y tlaxcaltecas.
La bella princesa Iztaccíhuatl, hija del cacique de Tlaxcala, se había enamorado del joven Popocatépetl, uno de los principales guerreros de este pueblo. Ambos se profesaban un amor inmenso, por lo que antes de ir a la guerra, el joven pidió al padre de la princesa la mano de ella si regresaba victorioso. El cacique de Tlaxcala aceptó el trato, prometiendo recibirlo con el festín del triunfo y el lecho de su amor. El valiente guerrero se preparó con hombres y armas, partiendo a la guerra después de escuchar la promesa de que la princesa lo esperaría para casarse con él a su regreso. Al poco tiempo, un rival de Popocatépetl inventó que éste había muerto en combate. Al enterarse, la princesa Iztaccíhuatl lloró amargamente la muerte de su amado y luego murió de tristeza.
Popocatépetl venció en todos los combates y regresó triunfante a su pueblo, pero al llegar, recibió la terrible noticia de que la hija del cacique había muerto. De nada le servían la riqueza y poderío ganados si no tenía su amor.
Entonces, para honrarla y a fin de que permaneciera en la memoria de los pueblos, Popocatépetl mandó que 20,000 esclavos construyeran una gran tumba ante el Sol, amontonando diez cerros para formar una gigantesca montaña.
Desconsolado, tomó el cadáver de su princesa y lo cargó hasta depositarlo recostado en su cima, que tomó la forma de una mujer dormida. El joven le dio un beso póstumo, tomó una antorcha humeante y se arrodilló en otra montaña frente a su amada, velando su sueño eterno. La nieve cubrió sus cuerpos y los dos se convirtieron, lenta e irremediablemente, en volcanes

Fundación de Puebla, Ciudad de Ángeles

Cuenta la leyenda que Fray Julián Garcés, Arzobispo de la diócesis de Tlaxcala, soñó en vísperas del día de San Miguel, el 28 de Septiembre de 1530, con un campo lleno de flores y manantiales, hermoso lugar donde podrían habitar los mismos ángeles, quienes en su sueño, le mostraron la ubicación. Comentó en varias ocasiones con sus compañeros franciscanos el sueño y surge entre ellos la idea de localizarlo.

Uno de los principales promotores es Fray Toribio de Benavente, originario de San Miguel Extremadura, España, quien creía que era una señal del cielo para fundar una ciudad para españoles trabajadores.

El padre general de la orden Fray Francisco de los Ángeles Quiñones y el fundador de la orden, Fray Francisco de Asís, establecieron en el siglo XIII que en la orden franciscana eran devotos de San Miguel y de los Ángeles, Esto se refiere en aquella solemne misa de la fundación de la ciudad, el 16 de abril de 1531. Incluso cuando se decide cambiar a la ciudad al otro lado del río, se escoge para la segunda fundación el día 29 de septiembre, día de San Miguel Arcángel, con el fin de que esté presente. A partir de entonces, se crean una serie de leyendas donde los ángeles están presentes.

El escudo de armas de la ciudad es otorgado por el Rey de España Carlos V, en 1538, y quiso que estuvieran presentes sus letras iniciales, “K, V”, ya que por el origen austriaco del Rey inicia su nombre "Karolus V" con esta letra. Además pide que se ponga una cartela con fondo rojo y letras doradas con el salmo 91 versículo 11, que dice: “Dios mandó a sus Ángeles que te custodien en todos tus caminos”



La Campana Santa María

Se sabe que la Catedral de Puebla fue consagrada el 18 de Abril de 1649, por Juan de Palafox y Mendoza, pero sus torres fueron hechas mucho tiempo después. En 1678 comienza a construirse la torre norte, y cuando está terminada, se dispone a ponerle campanas. Una es de la vieja catedral, otras nuevas que se hicieron para tal ocasión, también se decide fabricar una campana mayor, que no funciona para los fines propuestos y por tal se tiene que destruir, y al volverla a hacer, se obtiene una pieza de casi nueve toneladas. Es en extremo pesada para los recursos con los que se contaba entonces, por lo que se dificulta su colocación en el campanario, ubicado en la torre de 73 metros de altura. En varios días no pudieron siquiera subirla.

Cuenta la leyenda que una de esas noches, estando la ciudad dormida, los Ángeles bajaron del cielo, levantaron la campana y la colocaron en el lugar que le correspondía.

El guardia nocturno de la construcción se quedó dormido hasta la mañana siguiente, y cuando despertó escuchó que los trabajadores al llegar por la mañana comentaban que no podían encontrar la campana. Para su sorpresa, durante la búsqueda, lograron verla ya colocada en la torre. Entonces, el guardia al recordar, les contó que en sus sueños vio como dos ángeles descendían del cielo, tomaban la campana y la elevaban hasta colocarla en su lugar en la torre. A esta Campana se le dio el nombre de María, porque con ella se Saluda a la Virgen María tocando el “Angelus” a las 12 del día y a las 6 de la tarde.


Fuentes internet
http://www.masconpuebla.com/Leyendas.html
http://ahm3dblog.wordpress.com/2007/03/30/leyendas-de-puebla-popocatepetl-e-iztaccihuatl/

comentario

Son muy interesantes estas leyendas ya que nos distingues de otros lugares y ameritan el nombre y la zona en donde nos encontramos. Y son fundamentales en la historia de puebla en todos los aspectos ya que la catalogan o luego se dan a conocer por estas leyendas

karla Itzel Avelino Martinez

N. L 5

Itzell Amastal Flores. N.L. “3”.

EL VALLE DE CUEXTLACOAPAN.
Este valle fue localizado en el l Paseo de San Francisco, y conocido antiguamente Valle de Cuextlacoapan donde se dice que es un lugar donde las víboras cambian de piel. Y posteriormente como Colonia Industrial y Tívoli del Estanque de Pescaditos.
El momento de la fundación de nuestra ciudad de Puebla fue en el año de 1531, y no existían en este lugar los asentamientos indígenas, fue un lugar de batallas entre señoríos de los alrededores.
Los franciscanos, principales promotores de la fundación, eligen este lugar para la construcción del Templo de San Francisco por ser la parte alta localizada a un lado del río.En el transcurso del siglo XIX en este lugar de Puebla, se instalan industrias como molinos, curtidurías y principalmente textiles.
El Centro Comercial está construido sobre los terrenos que pertenecieron durante la Colonia al Señor García de Aguilar; soldado de Hernán Cortés y luego alcalde Mayor de Puebla. Y donde posteriormente a finales del siglo XIX se construyeron dos industrias: La curtiduría “La Piel de Tigre” y la fábrica textil “La Guía”. Estas construcciones y los detalles arquitectónicos pertenecientes a estas industrias, están integradas armónicamente con los materiales modernos que se utilizaron para la construcción del Centro Comercial.

FUENTE: http://www.paseosanfrancisco.com.mx/historia.php

LEYENDAS DE LA FUNDACION DE PUEBLA.

FUNDACION DE PUEBLA, CIUDAD DE LOS ANGELES.
Se cuenta la leyenda que comento Fray Julián Garcés, Arzobispo de la diócesis de Tlaxcala, soñó en vísperas del día de San Miguel, el 28 de Septiembre de 1530, con un campo lleno de flores y manantiales, hermoso lugar donde podrían habitar los mismos ángeles, quienes en su sueño, le mostraron la ubicación. Comentó en varias ocasiones con sus compañeros franciscanos el sueño y surge entre ellos la idea de localizarlo.

Uno de los principales promotores es Fray Toribio de Benavente, originario de San Miguel Extremadura, España, quien creía que era una señal del cielo para fundar una ciudad para españoles trabajadores.

El padre general de la orden Fray Francisco de los Ángeles Quiñones y el fundador de la orden, Fray Francisco de Asís, establecieron en el siglo XIII que en la orden franciscana eran devotos de San Miguel y de los Ángeles, Esto se refiere en aquella solemne misa de la fundación de la ciudad, el 16 de abril de 1531. Incluso cuando se decide cambiar a la ciudad al otro lado del río, se escoge para la segunda fundación el día 29 de septiembre, día de San Miguel Arcángel, con el fin de que esté presente. A partir de entonces, se crean una serie de leyendas donde los ángeles están presentes.

El escudo de armas de la ciudad es otorgado por el Rey de España Carlos V, en 1538, y quiso que estuvieran presentes sus letras iniciales, “K, V”, ya que por el origen austriaco del Rey inicia su nombre "Karolus V" con esta letra. Además pide que se ponga una cartela con fondo rojo y letras doradas con el salmo 91 versículo 11, que dice: “Dios mandó a sus Ángeles que te custodien en todos tus caminos”.



La Campana Santa María

Se sabe que la Catedral de Puebla fue consagrada el 18 de Abril de 1649, por Juan de Palafox y Mendoza, pero sus torres fueron hechas mucho tiempo después. En 1678 comienza a construirse la torre norte, y cuando está terminada, se dispone a ponerle campanas. Una es de la vieja catedral, otras nuevas que se hicieron para tal ocasión, también se decide fabricar una campana mayor, que no funciona para los fines propuestos y por tal se tiene que destruir, y al volverla a hacer, se obtiene una pieza de casi nueve toneladas. Es en extremo pesada para los recursos con los que se contaba entonces, por lo que se dificulta su colocación en el campanario, ubicado en la torre de 73 metros de altura. En varios días no pudieron siquiera subirla.

Cuenta la leyenda que una de esas noches, estando la ciudad dormida, los Ángeles bajaron del cielo, levantaron la campana y la colocaron en el lugar que le correspondía.

El guardia nocturno de la construcción se quedó dormido hasta la mañana siguiente, y cuando despertó escuchó que los trabajadores al llegar por la mañana comentaban que no podían encontrar la campana. Para su sorpresa, durante la búsqueda, lograron verla ya colocada en la torre. Entonces, el guardia al recordar, les contó que en sus sueños vio como dos ángeles descendían del cielo, tomaban la campana y la elevaban hasta colocarla en su lugar en la torre. A esta Campana se le dio el nombre de María, porque con ella se Saluda a la Virgen María tocando el “Angelus” a las 12 del día y a las 6 de la tarde.

FUENTE: http://www.masconpuebla.com/Leyendas.html

martes, 16 de febrero de 2010

tarea de historia mildred torija vera

NOMBRE:MILDRED TORIJA VERA NL 45
TAREA DE HISTORIA REGIONAL

VALLE DE CUEXTLACOAPAN
Enciclopedia de los Municipios de México
Puebla
PUEBLA

NOMENCLATURA
Toponimia
El lugar que hoy ocupa la ciudad se conocía como Cuetlaxcoapan, que significa en náhuatl “Lugar donde cambian de piel las víboras”; Cuetlax se interpreta como despellejarse, cambiar de piel; coa, serpiente o multitud, diversidad cuando se junta, como elemento específico a otros vocablos que tienen funciones genéricas, y pan, locativo.
Escudo de armas
De forma acorazonada, cinco esbeltas torres de oro, sobre campo verde gualda, un río de aguas azules, dos ángeles vestidos de blanco y púrpura con orlas de oro y púrpura, asidos a la ciudad, las letras K y V, que quieren decir Carlos Quinto, una orla cintada, inserta con el versículo II del salmo 90 de David: “Angelis Suis Deus Mandavit de te Ud. Custodiante in omnibus viis tuis” (El Señor mandó sus ángeles para que te custodien en todos tus caminos).
La Reina, a nombre del Emperador, firmó la Real Provisión, otorgando Escudo de Armas a la Puebla de los Ángeles, el 20 de julio de 1538, en Valladolid, España, por gestiones de don Gonzalo Díaz de Vargas y Vellerino.
HISTORIA
Cuetlaxcoapan fue asentamiento de comunidades aldeanas; en el siglo XV el valle era de “Yaotlalli”, campo neutral de batalla, en las terribles “Xochiyaóyotl”, guerras floridas, que sostenían las poblaciones de Itzocan, Tepeaca, Huejotzingo, Texmelucan y Tlaxcala. El propósito era dominar al adversario para llevarlo vivo como ofrenda a los dioses donde era sentenciado a muerte, peleando en el “Sacrificio gladiatorio” o en la “cuauxicalli” piedra de sacrificios.
El 16 de abril de 1531, fray Toribio Paredes, originario de Benavente, España, a quien los nativos de México llamaron “Motolinía”, funda la ciudad de Puebla, en el Valle de Cuetlaxcoapan, en la margen oriental del río San Francisco. El Lic. Juan de Salmerón, Oidor de la Segunda Audiencia, desde enero de ese año, había informado al Consejo de Indias que ya se comenzaba “a ensayar la Puebla de los Ángeles”. Don Hernando de Elgueta, Justicia Mayor, Corregidor y Presidente del Ayuntamiento, formalizó la fundación de la ciudad el 29 de septiembre de 1531.
Doña Isabel de Portugal, Reina Gobernadora de España, en su Cédula del 20 de marzo de 1532 firmada en la Villa de Medina del Campo, intituló a la población “Ciudad de los Ángeles”, concediendo a sus moradores exención de pagos de alcabalas y pechos, por treinta años. Después se trasladaron los habitantes a la parte poniente del río de San Francisco.
La traza de la ciudad se hizo estilo adamero, parecido al tablero del juego de damas españolas; cada manzana medía 100 por 200 varas castellanas en las que se ubicaban 8 solares destinados a 8 colonos, quedando espacios para nuevos residentes. La construcción de casas se inicia en 1531. El agua potable se introdujo en caños desde los manantiales de Almoloya y de Cieneguillas.
En el período administrativo del corregidor don Luis de León Romano (1554-1557) se empiezan a construir los puentes San Francisco y el de Amalucan, la fuentes pública; se terminaron los arcos de los tres portales que miran a la Plaza Mayor.
Se le concedió Escudo de Armas el 20 de julio de 1538; se le dio el Título de Noble y Leal el 12 julio de 1558; de Muy Noble y Leal el 24 de febrero de 1561, y de Muy Noble y Muy Leal, el 6 de febrero de 1576.
El Cabildo, representado en sus orígenes por españoles y después por criollos, poseía cierta autonomía local, tenía a su cargo el gobierno político de la ciudad y de su jurisdicción. Se integraba por el alcalde ordinario o magistrado y los regidores o concejales.
Presidía los cabildos y actos públicos, el alcalde mayor: su jurisdicción abarcaba las poblaciones de Amozoc, Totimehuacán y Cuautinchán desde el 2 de octubre de 1755.
El 4 de diciembre de 1786, fue sede de la inmensa Intendencia de Puebla, la cual abarcaba desde Veracruz hasta Guerrero.
La traza delimitaba, por el norte, con las actuales avenidas 18, 16 y 14 oriente-poniente; al oriente con las calles 9 y 5 sur; al sur con las avenidas 15 y 17 oriente-poniente; al poniente con las calles 6 y 8 Norte. Alrededor de la traza vivían los grupos aborígenes, mestizos, mulatos, negros y otras castas.
Se establecieron en Tlaxcaltecapan, los tlaxcaltecas, denominado Barrio de San Juan del Río, extendiéndose al Barrio del Alto. En el Barrio de Santa Ana se ubicaron los cholultecas. El Barrio de Santiago se integró con huejotzincas, calpanecas, itzocanos y cholultecas. El Barrio de Analco se formó con tlaxcaltecas y mixtecos. Otros barrios fusionados con grupos de distinta procedencia fueron San Pablo de los Naturales, San Sebastián, San Antonio de Coleros y San Miguel. Los barrios eran administrados y gobernados por un alguacil de su propia etnia; las relaciones que tuvieron con las autoridades españolas o criollas de la Ciudad, no fueron cordiales. El canónigo Francisco de Leiva colocó la primera piedra de la catedral el 29 de agosto de 1536, tres años después estaba abierta al culto. Sufrió muchas reparaciones, hasta el 18 de Abril de 1649 fue consagrada; sus portadas y torres se terminaron mucho después.
Los Franciscanos, en 1535, estaban construyendo su iglesia y convento que terminaron en 1585.
En el año de 1534, los dominicos iniciaron la construcción de su convento e iglesia: en 1611 casi estaban concluidos.
Los Agustinos principiaron su iglesia y convento en el año de 1550 y en 1629 fueron consagrados.
Por 1586, los religiosos carmelitas edificaron su iglesia y convento, consagrados en el año de 1628.
En el convento de Santa Bárbara, después conocido como de San Antonio, los franciscanos colocaron la primera piedra en el año 1591; en 1593 se inició la construcción de la iglesia.
La orden de los mercedarios concluyó su templo y convento San Cosme y San Damián en el año de 1598.
La iglesia del Hospital de San Pedro fue construida en el año de 1564; el hospital se modificó dándole mejor aspecto.
El hospital de San Juan de Letrán o de Nuestra Señora de la Limpia Concepción se establece desde el año de 1538 destinado a la atención de mujeres. Posteriormente fue el Colegio de San José de Gracia, para casadas.
Para la curación de los indios, en 1563, se estableció el hospital de San Pablo de los Naturales.
El convento de la Purísima Concepción se fundó en el año de 1593, al igual que su iglesia.
El convento de Santa Catalina de Sena, de monjas dominicas, y su iglesia, se concluyen en el año de 1594; de esa fecha también es el convento de monjas jerónimas.
Se comenzó a construir el Colegio de San Juan Evangelista en el año de 1587, fue el primer seminario. Se agregaron los colegios de San Pedro y San Pablo por disposición del Obispo Juan de Palafox y Mendoza, en 1646.
El Colegio de San Pantaleón se edificó en 1744, anexándose al Palafoxiano.
El Colegio del Espíritu Santo, dirigido por sacerdotes jesuitas, inició sus labores en el año de 1578; su primer rector fue el SJ. Don Diego López de Meza; asistían a él estudiantes internos y seglares. La facultad de Bachiller en Artes -3 años de estudió- comprendía el tribium: gramática, retórica y dialéctica. La iglesia se inició de 1583 (intervino en ambas fundaciones Don Melchor de Covarrubias), se consagró en el año de 1600. El seminario de San Jerónimo se construyó en 1579.
Estas instituciones rivalizaban culturalmente con el colegio de San Luis Rey de Educación Superior, fundado en 1558 por el alcalde mayor Don Luis de León Romano, y administrado por dominicos en el año de 1585.
El Santo Oficio de la Inquisición se estableció en el año de 1576; decomisó libros de Erasmo de Rotterdam; inició el proceso de los “alumbrados” Juan Plata y Alonso Espinosa en 1598; se enjuició a sor Micaela de San José, acusada de “ilusa” ; se procesó por judío a don Diego de Alvarado, se sacó en “auto de fe” a Martín Villavicencio y Salazar. “Martín Garatuza” en 1648, por embustes. Desapareció el Tribunal de la Inquisición hasta el año de 1820.
Los molinos de “pan moler” o sea molinos de trigo, funcionaron en el año de 1531, el de San Francisco; en 1543, el de Santo Domingo; en 1537, el de Huexotitla y el del Carmen; y el de San Antonio, en 1569.
Al finalizar el siglo XVI había 33 obrajes de tejidos, en el Barrio del Parían de los Tornos vivían casi todas las hilanderas de la ciudad. Se fabricaba loza, de cerámica vidriada, talavera; se fabricaba vidrio. Había “mercaderes de ambos mares", comerciantes, y residían 1500 españoles.
En el año de 1604 se establece el convento de monjas de San José de Carmelitas Descalzas.
Se fundaron los conventos de monjas franciscanas, el de Santa Clara, en 1607, y el de la Santísima Trinidad, dedicado en el año 1619 de suntuosas y bien construidas fábricas.
Las monjas dominicas consagran el convento de Santa Inés de Monte Policiano, en el año de 1620.
El convento de Santa Mónica, de monjas agustinas, se construye en 1686.
El orfanatorio de San Cristóbal se fundó en el año de 1604 y Santa María Egipciaca, edificio destinado a recogimiento para mujeres.
Se fundó en el año de 1628 en el hospital de San Juan de Dios. Al cuidado de los Hermanos de la Caridad quedó el hospital de San Roque; en 1608 estaba en construcción.
El hospital de Convaleciente de Belén, fundado en 1682.
El Hospital de Mujeres convalecientes de Santa Inés de Monte Policiano, fundado en el año de 1689.
En el año de 1646, se fundan el Colegio de las Vírgenes de la Purísima Concepción y el Colegio de Niñas Vírgenes de Jesús María.
Se establecen el Colegio de Niñas Mercedarias de Nuestra Señora de Guadalupe y el de Monjas de la Enseñanza, de Nuestra señora de los Gozos.
La Iglesia de San Jerónimo se dedicó al culto en 1635.
Los jesuitas fundan, en el año de 1624-25, el Colegio de San Idelfonso, de educación superior.
Empezó a funcionar la imprenta, en 1640. De este año a 1821, se publicaron 1, 928 Libros.
En el año de 1700 había crecido la población a 68, 000 habitantes.
La Compañía de Jesús, de sacerdotes jesuitas, fundan en 1702, el Colegio de San Ignacio, y en 1751, el de San Javier, colegio para misioneros indígenas. En el año de 1790 se fusionan los colegios de San Jerónimo y el de San Ignacio, pasándose al edificio del Espíritu Santo, con el nombre de Real Colegio Carolino. Las monjas carmelitas de Santa Teresa la Nueva, advocación de la Soledad, en 1747 erigen su convento.
Las monjas dominicas construyen el convento de Santa Rosa, en el año de 1740.
El puente sobre el río Atoyac se construye en 1702; el Puente de México en 1710; el nuevo Palacio del Ayuntamiento en el año de 1714; se iluminan las calles con faroles en 1763; se erige la fuente de San Miguel en 1777, y el empedrado y adoquinado en las calles se inicia en 1786.
Las hermandades religiosas o cofradías se organizan para mantener el culto religioso, dar ayuda a los hospitales, cooperar en los entierros de los necesitados.
En el año de 1750, había cuarenta y ocho cofradías registradas; de las más representativas se citan: la del Santísimo Sacramento y la de San Eligio, de los Plateros; la de San Crispín, de los sastres; la de Jesús, de médicos, cirujanos y barberos; la de la Sangre de Cristo, de los negros; la de San Nicolás Tolentino, sostenía una botica.
Los “asientos” o monopolios de tabaco, de nieve, de naipes, de papel sellado, de moneda, de pulque, de juego de gallos, eran administrados por el gobierno virreinal; algunos ramos los vendían a particulares.
Este sistema permitió el encarecimiento de la vida por el alza de los productos.
Hubo otros factores que influyeron negativamente en el desarrollo de la ciudad: el matlazahuatl o tifo del año 1737; un motín de descontento, en 1747; alborotos en el Barrio del Alto, por el estanco del tabaco; en el Barrio de San José se alzó el pueblo contra la tropa, en 1765; las heladas de 1785; la epidemia de viruelas en el año de 1797.
A mediados del siglo XVIII, habían quebrado varios obrajes de tejidos, por la competencia europea y china.
En el año de 1793, había 56,859 habitantes, 11,000 menos que el siglo anterior.
En los primeros años del siglo XIX, sólo se acondicionan las instalaciones de los Fuertes de Guadalupe y Loreto.
Fue sitiada la ciudad en Julio de 1821, por la tropas de don Nicolás Bravo y de Don José Joaquín Herrera; en julio de 1833, por los generales Mariano Arista y Gabriel Durn; en junio y julio de 1834, por el Gral. Luis Quintanar; en enero de 1845, por el General Antonio López de Santa Anna; en Enero de 1856, por Don Antonio Haro y Tamariz, en Noviembre del mismo año, por el General Tomás Moreno; por los conservadores e imperialistas franceses, derrotados el 5 de Mayo de 1862. Nuevamente, por los conservadores e imperialistas franceses, del 16 de Marzo al 17 de Mayo de 1863, día en que capituló el Ejército Mexicano. El 8 de Marzo de 1867 ataca Don Porfirio Díaz y el 2 de Abril entra triunfante.
Don Esteban de Antuñano, en 1835, establece la fábrica textil “ La Constancia Mexicana”; interviene, en 1838, para la fundación de la Compañía Empresaria para fabricación de vidrio plano, para fabricación de loza fina y en la instalación de la fábrica de papel en San Miguel Apetlachica.
Se creó la Academia Quirúrgica en 1824; la Escuela de Medicina, en 1831, y la Academia de Derecho Teórico Práctico en 1833; se abrió el Museo de Antigüedades y el Conservatorio de Artes y Oficios en 1827. El vestido de China Poblana se popularizó.
Las propiedades del clero se expropian o desamortizan en 1857.
El 11 de septiembre de 1862, por decreto del Presidente Benito Juárez, se designa a la ciudad, Puebla de Zaragoza.
Se funda el Colegio Anglo-Franco Mexicano en el año de 1850; el Colegio de la Santísima en 1862; el Colegio Católico del Corazón de Jesús en 1870; el Colegio Pío de Artes y Oficios, en 1872.
La Escuela Normal para profesores empieza a funcionar en el año de 1879, el año siguiente, la Escuela Normal de Profesoras; la Escuela de Párvulos, en 1881. Las metodistas norteamericanas establecen la Escuela Normal de Señoritas, en el año de 1881.
El Colegio Metodista Mexicano se funda en 1883; la Universidad Católica en 1885; la Escuela de Artes y Oficios, en 1881; en 1882, los colegios de San Bernardo y el Convictorio Angelopolitano de San Luis Gonzaga; en 1893, el Moderno Instituto Católico; el Colegio Salesiano en 1894.
En el antiguo Colegio del Espíritu Santo se funda el Colegio del Estado, en el año de 1834; en 1937 fue Universidad de Puebla y en 1958 Universidad Autónoma de Puebla.
La primera colonia surge en 1883, en el fraccionamiento de los Remedios; al sur se lotificó en Rancho de la Magdalena, en 1898; el poniente, el del Matadero o de Necoechea, formándose la colonia del Pensador Mexicano, en el año de 1899.
La Estación de Ferrocarril Interoceánico se inaugura en 1897.
Los cementerios del Carmen, de San Antonio, de San Francisco, de San Matías, de la Concordia, de San Sebastián, de la Merced, de San Miguelito, de Santa Ana y el de San Juan del Río, se clausuraron, y se abrieron, el Panteón Municipal, en 1880; el Francés, en 1897, y el de la Piedad, en el año de 1891.
En 1869 había 65,000 habitantes, y en el año de 1900 subió la población a 93,000 personas.
Se reconstruyó el Palacio del Ayuntamiento, en el año de 1906; en 1911 se colocaron 164 “dragones” candelabros de luz incandescente; se construyeron banquetas; los nombres pintorescos y de santos de las calles se cambiaron y se pusieron nombres de próceres de la Independencia y de la Reforma. La nomenclatura cardinal se adoptó en 1917.
El agua de los manantiales de Cieneguilla y de Rentería se entubó hasta los tanques de los cerros de Guadalupe y Loreto, de 1907 a 1910.
Se abren más fraccionamientos: colonia Cuahutémoc 1907; Azcárate, 1914; Amor, Zaragoza y El Carmen, 1915; Humboldt, 1918; Miguel Negrete, 1920; Hidalgo, 1924; Tierra y Libertad, 1925; Porvenir, Los Doctores, 1928; la del Tamborcito, Héroe de Nacozari, Mártires del Trabajo, Buenos Aires y Rivera de Santiago, 1929; Flores, Santa María y Morelos 1930; Cinco de Mayo, Modelo, Motolinía, Guerrero, Francisco Villa, Aviación, del Maestro, del Ingeniero, San Miguel Pajaritas y Benito Juárez, 1932; Cristóbal Colón y Chula vista, 1933; Unión y Progreso, 1935; Azteca, 1936; Insurgentes, 1937.
Se abrió la avenida de la Paz o del Vencedor, en el año de 1903; en 1922 se colocaron los monumentos a la Independencia y a Benito Juárez; el de la Fundación de Puebla se erigió de 1931 a 1935.
El mercado de la Victoria se construyó en 1910, y en 1917, el Hospital General del Estado.
Se expropia el Palacio Episcopal, para instalar después el Palacio Federal; La Universidad Católica, para establecer la Zona Militar; el Colegio del Sagrado Corazón de Jesús para ubicar a la Normal del Estado en 1928; el Convento de Santa Mónica, para Museo de Arte Religioso. Se restringe a los colegios de carácter religioso.
En el año de 1922 se efectúa el primer vuelo Puebla-México.
La carretera federal Puebla-México se inauguró en 1926, y se instaló el Museo Regional de la Casa del Alfeñique. Se establecen los autobuses urbanos en 1918, apareciendo los expendios de gasolina, lubricantes y talleres. Se asfaltan las calles y fueron retiradas las vías del ferrocarril urbano.
Como actos conmemorativos del IV centenario de la Fundación de Puebla se construye el Mercado del Alto, en 1930; se instalan faroles tipo “Hollywood” de 1929 a 1931; se abre el Museo de Guerra, en el Fuerte de Loreto, en 1930 las Fuentes del Paseo Bravo la Escuela Motolinía.
En 1931, el municipio tenía 132.5 kilómetros cuadrados y 124,013 habitantes.
Se anexaron 49.88 kilómetros del municipio Ignacio Mariscal.
En 1962, se incorporaron los municipios de San Felipe Hueyotlipan, Resurrección, San Jerónimo Caleras, San Miguel Canoa y San Francisco Totimehuacán, pasando a ser Juntas Auxiliares. El municipio de Puebla llegó a 524.32 Kilómetros cuadrados y 297,557 habitantes, que en 1970 ascendieron a 532.744 distribuidos en 109 localidades administradas por 17 Juntas Auxiliares Municipales y la Cabecera Municipal.